miércoles, 3 de septiembre de 2008

Masonería Especulativa (IV) y útima


Hace unas horas hablaba con un Hermano, erudito de la masonería y buscador empedernido, que  me llamaba por teléfono y me planteaba lo que suponía dentro del mundo masónico lo que estoy trasnscribiendo de  Roger Dachez, ante lo cual  mi amigo y Hermano estima como muy revolucionario, en tanto que es como echar un jarro de agua fría sobre todas las teorías que se expresan y se predican desde los más variados púlpitos masónicos sobre nuestra propia historia

Historiaografias que nos comemos, como los católicos se comen las de sus santos,  sin mucho espíritu crítico, es más se tiene a veces y en grado superlativo ese acervo crítico  a la hora de acercarse a este blog o a otros blogs, y sin embargo trabajos como los de Dachez que son nuevos nos nos hacen replantearnos nuestra propia historia, pues se pasa olímpicamente de ellos.

Y nos sentamos sobre una Historia que no deja de ser una tradición en parte inventada y hecha en función de nuestras necesidades, y hemos querido meter en ese edificio que era simple y llano , todo un conjunto de abigarradas tradiciones, leyendas y reglamentaciones, que en vez de presentar una fiel y desnuda carta de identidad, presentamos un edificio lleno de barrocos conceptos, que a penas nos dejan desenvolvernos entra tanta Tradición, Leyenda, y Reglamentos, y tiempos sagrados llenos de espacios tan sublimes, qe tanto armazón no nos deja ver la claridad y la sencillez de una masonería inventada en función de las necesidades del momento.

Es revolucionario un salto de vértigo que tenemos ahí, que cada uno lo dé o no, es una cuestión de gustos, estéticas o querencias, pero debemos tener un espíritu crítico y libre que es lo nimimo como masones. Sigo con la idea de exponer los trabajos de Dachez y otros investigadores y eruditos en la confianza de aportar un grano más sobre el esclarecimiento.


Una teoría sintética

Muchas cuestiones siguen estando pendientes sobre este tema tan complejo como es el nacimiento de la Masonería, y aún quedan muchos enigmas por solucionar, y otros muchos puntos aún están en un trasunto indeterminado de su estudio y resolución.


Sin embargo se puede afirmar, ahora que poseemos los elementos para elaborar una teoría sintética sobre los orígenes de la Masonería Especulativa en cuya formulación vengo trabajando desde hace años, que podemos sentar las bases sobre un modelo historiografico e investigativo que evidentemente se puede criticar y hasta enmendar.


La Masonería operativa, en Gran Bretaña como en el resto de de Europa, se desarrolló en una civilización poco comunicante y estructurada en torno a poderes locales, en una fecha en la que los organismos de vocación nacional, como los calificaríamos hoy, no podían tener ningún sentido.


Había en Inglaterra obreros, más o menos cualificados y experimentados, jefes y Maestros de Obra y quiénes podían ocupar toda su vida como Mason en una obra, para quien el oficio se resumía a la edificación de una catedral de la cual no había visto colocar ni la Primera piedra, y que incluso no vería su culminación. Y ello necesariamente necesitaría de la transmisión del saber sobre las obras, y los más antiguos: Los Compañeros, en esta larga cadena formaban a los más jóvenes, los Aprendices.


Estos hombres eran simples, analfabetos, no poseían aún ni un patronímico: eran John el Constructor, o Edwin de Chester. Había logias adosadas al edificio en construcción, donde se guardaba las herramientas, donde se descansaba, dónde se hablaba de los problemas de la obra y de los proyectos del día siguiente. Poseemos algunas descripciones al respecto `[ personalmente creo que estos grupos no se debían diferenciar hasta los que no hace tantos años funcionaban en nuestra tierra, las cuadrillas de canteros y albañiles, que salían de casa con su cuadrilla y sus arcas de trabajo..cuestión que he vivido y que dan una idea de las relaciones que se establecían]


Se hacían planeamientos sobre el suelo que una vez aplanado servía para trazar dibujos o las galgas de la construcción. Había un orden social y religioso, donde los clérigos desempeñaban un papel esencial. Para organizar al pueblo de constructores se redactaron textos, Reglamentos, y también para dar un sentido al trabajo de estos hombres se trabajó sobre las viejas crónicas, Pierre Comestor y el Polychronicon, para redactar una historia que sería la de los Masones.

Se sabe así que el poema Regius, fue muy probablemente redactado por un sacerdote del Priorato de Lanthony. En eso consistía la famosa enseñanza de las logias operativas, fuera, por supuesto, de todo misterio donde todo es natural y muy consubstancial con el ejercicio del oficio. Había también algunos usos, algunas ceremonias de carácter religioso, y todo se desarrollaba dentro de una Europa medieval, en qie el obrero recibido en una obra juraba respetar a Dios, la Santa Iglesia, su Rey y el Maestro de la obra, y se le presentaba la Biblia.


Todo lo que sabemos de las logias operativas inglesas en la Edad Media, es que las obras duraban varios años, o incluso decenas de ellos, en las que nacían, vivían y morían los masones. Es todo lo que sabemos, y por mucho que digamos no deja de ser cierto que todo lo que allí aconteció es una hipótesis,tanto sobre una red desconocida de logias iniciáticas y secretas, como sobre la que existencia y las enseñanzas que habrían escapado a la mirada del historiador. Es absolutamente insostenible al menos si uno desea permanecer precisamente en el campo de la historia creerse algunas des estas historias que se cuentan.


A partir del siglo XV, luego en el siglo al XV, y más con la Reforma, el Oficio sufrió una súbita transformación muy profunda, pues : muchas de las grandes obras y catedrales se vinieron abajo, y los masones fueron cada vez más sirviendo a los particulares, nobles y burgueses de la época, y bien lo hacían solos o con otros Compañeros. Al patrono o sea al empleador se llamaba entonces Maestro. La logia ya no tenía más razón de ser, puesto que el nuevo tipo obras no la hacían ya necesaria. Esto explica porqué las logias operativas no dejaron ningún rastro en Inglaterra, eran tiempos duros en que la enfermedad afectaba en cualquier momento, dónde no existía ninguna protección social al menos fuera de la de la Iglesia.


Y ese es el porqué, en toda Europa, en todos los oficios, no solamente el de los masones, en todos los burgos, en todas las ciudades, se desarrollaron más las solidaridades naturales, a menudo fundadas sobre un empleo profesional o un estatuto social idéntico, que supone la base de las hermandades y su principal objeto era la ayuda mutua: Mutualidad y la Beneficencia. Se ponía dinero en común, y de esta manera se podía obtener una inhumación para un difunto de forma decente, y sostener en cierta medida a su viuda y sus retoños, o poder buscar empleo para los que aquellos que estaban momentáneamente privados de él.


Y eso es lo que seguramente evoca que el Sir Robert Plot menciona, en 1686, en su libro Histoire naturelle del Staffordshire, cuando menciona, testimonio casi único para el tiempo, de una organización denominada Masonry que dice “ funciona en todo el país ». La descripción que él hace, responde más bien a la de una fraternal de ayuda mutua de trabajadores precarios. No menciona nada a cerca del resto.


En Londres, la potente Compagnie des Maçons, con cierta especificidad dentro de la capital, acogía incluso, en el transcurso del siglo XVII a los benefactores elegidos entre los notables de la ciudad, para enriquecer sus fondos de ayuda. Estas hermandades municipales existen aún, y algunas de ellas no modificaron su vocación inicial: no eran Operativas, sin embargo no se volvieron especulativas, ya que la alternativa es demasiado sumaria.

Hasta aquí presento lo que era la situación hacia finales del siglo XVII en Inglaterra.

En Londres, en los primeros años del siglo XVIII, poco antes la primera reunión de la Primera Gran Logia, encontramos, que algunas raras logias que su composición y la actividad parecen corresponder en muchos puntos al esquema mencionado de una cierta actividad mutualista y caritativa.


Ignoramos en esos momentos qué usos rituales tenían o seguían las distintas logias. Todo hace pensar que eran muy simples, como los de la logia que recibió a Elias Ashmole leyéndole un manuscrito de los Antiguos Deberes, y ante el haciéndole prestar un juramento. [hay que recordar que lo hace en una logia compuesta por siete mienbros todos ellos notables locales, sin vinculaciónón aparente con la masonería]


Luego, estaba Escocia, alejada y brumosa, enemiga sempiterna y tan diferente de Inglaterra. No se sabe demasiado cómo se organizaban los masones en este pequeño país, muy poco poblado y bastante pobre, donde las catedrales no eran legiones, como en Inglaterra. Se sabe no obstante que hacia finales del siglo XVI, un gran empleado del Estado escocés, William Schaw, concibió una organización administrativa radicalmente nueva, regulando de manera muy precisa las agrupaciones de masones legislando sobre sus relaciones con los Maestros -los patronos- agrupados en los potentes gremios municipales denominados Incorporations. [Muy difrente de las Guildas de masones  donde si constaba un cierto "secreto de reconocimiento" (Mot du Maçon) traspasad en un sencilla y discreta ceremonia , pero esencialmente reservada  al los masones qualificados de la professión]


Los masones no fueron ya libres en la organización de Schaw, ya que debían estar necesariamente estar vinculados a una sección territorial, un resorte preciso, que reanudo una vieja palabra presente en la tradición del Oficio, se decidió nombrar una logia, dándole sin embargo un nuevo significado y un sentido profundamente distinto. Como sus colegas ingleses, los escoceses tenían la práctica de recibir en sus logias, en calidad de patrones, y benefactores a personalidades que no volvían de nuevo a la logia, pero que podían ayudar al Oficio, a veces dando trabajo a los obreros.


Estos Gentlemen Masons, como se les llamaba en Escocia, y nunca con otro nombre, no tenían ningún vínculo duradero con las logias, nada tenían que hacer y por otro lado tampoco habrían tenido ningún interés en asistir a sus reuniones, que por otra parte eran raras, puesto que las logias escocesas se reunían una o dos vez al año, a lo sumo, para solucionar asuntos administrativos.


Escocia es un país singular, ganado a partir de 1560 por un calvinismo radical, pero habitado por hombres curiosos y apasionados en cuanto a la filosofía y la mística, y enrolados muy menudo en el entorno de rey, incluido él mismo W. Schaw, hacia la mitad del siglo siguiente se encontraba también otra personalidad masónica: Robert Moray. Algunos de ellos figuraron entre el Gentlemen Masons, y otros muchos nunca volvieron a poner los pies en la logia en las que fueron recibidos. Sin embargo había algo que les interesó vivamente: un ritual y una tradición. En esta época, en las Islas Británicas, como en todo el continente, eran estas cuestiones elementos esenciales de la vida social. Muchos acontecimientos sociales eran ritualizados, a menudo, con una evidente connotación religiosa.


Así los Masones escoceses recibían a los Aprendices y a los Compañeros con ayuda de un ritual, por lo demás muy rudimentario comprometiéndose a proteger los secretos del reconocimiento a quiénes permitían reservar el privilegio del empleo y la protección de la ayuda mutua a los Masones debidamente registrados, y no a los Cowans, como denominaban en Escocia a los masones salvajes, o los que no estaban bajo ninguna logia.


Todo el secreto se justificaba de esta manera, puramente utilitaria, pero esencial en un pequeño país donde la vida era dura y el empleo sumamente raro.


Algunos de los Gentlemen Masons estaban muy inclinados a las investigaciones filosóficas, y eran muy sensibles al eco del Renacimiento neoplatónico, y como no tendentes a las proclamaciones misteriosas de los primeros manifiestos Rosa-Cruz, en la segunda década del siglo XVII, y por tanto quisieron reunirse para hacer de ello el objeto de sus trabajos e investigaciones.


Por deseo de la discreción quizá, por gusto al misterio, por el atractivo de los ritos extraños y antiguos que les eran más o menos conocidos, decidieron quizá agruparse pidiendo prestado las formas simbólicas y rituales de los masones escoceses que, también compartían un secreto, aunque este secreto también estos Gentlemen lo sabían, pero nunca había sido un secreto profesional y operativo.


Observamos pues que el problema esencial consiste, entonces, en explicar cómo a principios del siglo XVIII, en Londres, aparece, casi salida de la nada documental, una Masonería no operativa, la cual ya no estaba vinculada al ejercicio del oficio de masón, pero sí estaba organizada en esquemas muy cercanos de los de la Masonería escocesa.


El lazo de unión que falta debe encontrarse. Hará que un día se encuentren Masones libres, sin logias, como Ashmole o Moray, de filiación escocesa directa o indirectamente , y de logias libres, como la Masonry, descrita al final del siglo XVII por Robert Plot.


Obsevemos que el efecto es como si de un juego de transparencias se tratara, donde se superponen estos aspectos de dos orígenes profundamente diferentes, y con ello se obtiene un retrato bastante justo de la primera masonería inglesa de los años 1717-1723.

Indiquemos que una fecha importante, 1707, no debe ser descuidada. Es el Acte de Unión, quién hizo definitivamente de Escocia e Inglaterra, un sólo y único Reino, lo cual permitió por fin una real aunque lenta y desconfianza apertura de los dos países, uno hacia el otro.


Recordemos por fin, y sólo sería para abrir una última pista aún a arriesgo de exponer aún una aproximación, que uno de los protagonistas, si no el más importante, al menos mejor conocido de esta primera Masonería inglesa, fue el pastor Anderson, escocés de origen, natural de Aberdeen, y cuyo padre había pertenecido a la logia de esta ciudad escocesa…[ el cual tiene una voluntad política inédita que se manisfiesta en la redaccion de las Constituciones, que redacta,  y que recogen , las preocupaciones y las ambiciones, los proyectos de los nuevos dirigentes de la masonería inglesa y de forma notable las de  Desaguliers (Chanbelán del Príncipe de Gales y amigo de Newton. Todo  ello trae consigo el control de una sociedad en adelante conocida como  la Masoneria Inglesa, que gana un fabuloso destino apoyándose en los buenos pilares de la sociedad reclutando para ocupar el cargdo e grandes Maestres  a miembros de la Casa Real. Una sabia configuración y elaboración de rituales con notables influencias de las Luces, con más que rehechas referencias medievales y arquetipos antiguos configurara la Masoneria Inglesa  del siglo XVIII, cerrando de este modo un  todo al que hoy asistimos ]


Me detengo aquí, y con esto he querido después de haber estudiado los archivos, los documentos y los testimonios, contarles una historia, esperando que no fuera demasiado distante de la historia real, sin olvidar que muchas sombras han pasado delante de nuestros ojos, y aún pasaran siglos y generaciones, sin poder ver o estudiar aquellas otras antiguas generaciones que vivieron sin suministrarnos totalmente su misterio. Sí la vela, que en parte he querido descubrir con este trabajo, ha conseguido levantar un velo de de la oscuridad, al menos debemos respetarlo y salvarnos de las quimeras.


La búsqueda de los orígenes es siempre una prueba, y sucede que el historiador debe renunciar temporalmente comprenderlo todo, pero nada prohíbe al hombre seguir esperándolo todo.

Roger Dachez . Renaissance Traditionnelle N°118/119 – avril-juillet 1999

(Nota: esta traducción no es literal, sino de alguien que desde el interés ha intentado aproximar los textos a la legua española los textos entre cochetes son propios)

Victor Guerra