viernes, 21 de noviembre de 2008

El Rito Frances y la Reforma de Blois


No sé si antes hubo una corriente crítica con respecto a los Rituales, hemos visto que sí, pero ésta siempre giró en torno al GADU, y a la naturaleza de algunos momentos del ritual, como la prueba de la iniciación, pero nunca llegó a tocar la esencia misma sobre la que se asientan los rituales su estructura caballeresca y bíblica.

El renacimiento del Rito Francés en los “Alto Grados” al finales del Siglo XX abrió en el seno del Gran Oriente de Francia, al menos en el interior de una serie de Hermanos, una brecha sobre esa esencia y la posible evolución de los Rituales.

Rituales que como visto han sido creados en base a modelos de la tradición y del pensamiento del siglo XVII y que se han tenido que ir modulando a través de los años, pero manteniendo sus basamentos, tal vez en los rituales en las logias azules, al menos Rito Francés ha sabido ir deshaciéndose de ciertas consideraciones y se pasó por ejemplo “del Amor a dios al amor a la humanidad”, que nos puede parecer hoy una cuestión banal, pero no cabe la menor duda que constituyó toda una revolución en su momento.

Pero sin embargo en los Rituales de los Altos Grados, esa esencia bíblica, judaica y caballeresca se hace no solo más patente sino también más omnipresente, y pese a las elaboraciones más racionales, éstas no han sabido , o no han podido entrar en el seno mismo de los rituales quedando de forma patente ese cariz judeocristiano enraizado fuertemente en los desarrollos bíblicos

Está claro, y debemos ser claros, quien no ha tenido la tentación de pensar y repensar nuestra historia, nuestras herramientas, y cuestionarlas, que aunque parezca mentira no es patrimonio de los que estamos en el ámbito más crítico y abierto de la masonería que hay quien lo sitúa en el seno del Gran Oriente de Francia, a este respecto he de decir que no tenemos la patente de esa postura, ya que hemos visto por los trabajos del profesor y masón Roger Dachez, que de esa postura participan otros Hermanos del ámbito anglosajón que están repasando toda nuestra historiografía y norma ritualistica.

Y no deja de ser paradójico pues si bien somos capaces de enfrentarnos a nuestra historia, y revisarla poniéndola patas arriba, como ha hecho Dachez en su trabajo “la Invención de la Masonería” en cuanto hablamos de abordar la historia esencial a partir de ahí se nos acaba toda la impostura.

Pero no se puede negar que hubo algunos Hermanos en los cuales persistió esa idea y esa noción de liberarse de las tutelas abusivas y fidelidades anecdóticas y seudo religiosas para emprender la construcción de un futuro liberado, así fue como un Capítulo del GODF que trabajaba en la zona de Blois intentó integrarse a este movimiento de liberación de la cual estamos hablando
Si bien fue un intento fallido, no por eso deja de ser una constante y un ejemplo de enfrentarse a un tema difícil y preocupante.

La Tentación de Blois

Está claro, al menos desde la perspectiva del GODF que el Rito Francés y el Gran Capítulo General del Gran Oriente de Francia, y los diferentes Capítulos que lo integran son soberanos, y a partir de ahí se puede plantear que tienen la libertad de elaborar de forma libre el ritual, eso sí respetando los valores fundamentales del Rito y por supuesto los del Gran Oriente de Francia, al menos así lo pensaron los Hermanos de Blois.

Si bien es cierto que el REAA deja poco margen a que sus estructuras serán reformadas, pues con ello perdería toda su esencia como rito, en ese momento al menos en los Altos Grados del GOdF, no había otra opción ya que era el único que se había articulado, o que había persistido dentro de la actual estructura de los Altos Grados del GOdF, sin embargo con la puesta en marcha del Rito Francés en el seno de los “Altos Grados a finales del Siglo XX , se dio opción una vez se empezó a trabajar en ellos a una profunda reflexión en cuanto a sus basamentos estructurales, al principio con una relativa indiferencia y a continuación con un prudente escepticismo porque el rumor que se hacía correr por los corrillos masónicos es “ que este Rito Francés era tanto si no “más crístico ” que el REAA”.

A los Hermanos de Blois, cuando comenzaron a trabajar con los rituales de Altos Grados, de Rito Francés les dio la impresión de ser una broma de los Monty Python, ya que nos les parecía una cuestión seria que una herramienta trabajada desde la perspectiva racionalista tuviera tan importante carga religiosa y bíblica, la cual además ha generado tantos problemas con la Iglesia.

Pasando del divertimento los Hermanos Masones de Blois, nos dicen que “ analizando el ritual nos encontramos ante un simbolismo que nos conduce a los límites del simplismo y a las fronteras que más bien rayan el más puro ridículo, lo cual nos estaba haciendo plantearnos que nuestras expectativas estaban siendo defraudadas”

El sueño siempre se repite, y en esta ocasión aún más lo cual les llevó a los masones de Blois a soñar “con un ritual que estuviera libre ese fondo que tanto nos remite a la cultura religiosa y bíblica de base judeo- cristiana. Soñar con un ritual que estuviera liberado de pretensiones caballerescas que - por suponerse tradicionales - no son menos anticuadas. En esa utopía ritualista habría una labor la de limpiar también a los rituales de sus referentes a medios que pueden considerarse de violencia – como son las espadas, los puñales – cuya práctica cotidiana impide ver poca utilidad a día de hoy e incluso su aspecto más ridículo

Pero si bien hay a veces esa tentación en general podemos decir que la mayoría de los masones no van más allá de una crítica más o menos abierta a cerca de los rituales de liberar a los Rituales, al menso en este caso a los del Rito Francés, pues el resto de los Hermanos que trabajan otros ritos no parece preocupados por toda esa tutela bíblica hebraica y por supuesto cristiana, a veces de origen protestante y como no católica que empapa todas las estructuras institucionales en el ritual, y se imbuye de toda un tradición bíblica para explorar las correlaciones, las contribuciones y las gestiones y acercarse a los secretos y los símbolos masónicos.

Y como digo, esa tutela en los Rituales de las logias azules, al menos en el Rito Francés, es menor pero en los Altos Grados se hace muy patente de ahí que los de Blois les pareciera “urgente liberar al ritual de su personalización judaico (Hiram, Salomón, Zorobabel, Templo de Jerusalén…) quién los ha escrito los ha reducido a una localización geográfica, hebraico occidental”.

Si bien se puede conceder que toda le estructura ritual puedo tener en su momento una justificación histórica o política en función de los tiempos y los parámetros del momento, en que la biblia podía ser todo un referente cultural , y más desde un punto de construcción de un corpus esotérico y exotérico para desarrollar unos ciertos arquetipos que dieran cabida a unos determinados roles de sociabilidad, hoy desde una óptica más amplia da la sensación de que estamos ante acción reductora y en cierto modo errónea, al menos vista al tenor de las nuevas investigaciones, de ahí que se viese como una opción de librar a los rituales del peso de sus ambiciones caballerescas que están incluidas en la tradición perfectamente datada histórica, sociológica y política y por lo tanto obviamente podemos decir que de una forma anticuada.

No debemos perder de vista que hoy hemos avanzado y sin bien los arquetipos y modelos, portadores de fuertes valores, que en su momento sirvieron de parangón movilizador e incluso de un referente modernizador y abierto al futuro; hoy tales modelos ya no sirven ya que el caballero se ha transmutado en Ciudadano.

Pero los Hermanos Masones de Blois van mucho más allá y cuestionan no solo el basamento conceptual y hermenéutico de los Rituales, sino que enfilan otra línea crítica y es la presencia de Armas blancas en el seno de los trabajos masónicos que parece encajar mal todo este arsenal, de puñales, espadas, en el seno de una sociedad dedicada al pensamiento “iniciático” que pretende utilizarlo como apoyo, símbolo y medio de investigación filosófica y espiritual.
La critica llega al seno de las concepciones de nobleza y de igualdad, que se quiere plasmar en la presencia de la espada que no lleva al un tiempo un tiempo aristocrático en que la nobleza estaba en la cúspide de la pirámide y por tanto tenía el privilegio de llevar armas para defender la sociedad, lo cual representa una sociedad feudal y aristocrática de carácter desigual, por

Y no deja de ser paradójico que después de la utilización de los instrumentos de los Operativos no hayamos incluidos los símbolos del conocimiento, plumas, libros que han sido los instrumentos del pensamiento que libera y la reflexión que nos hace avanzar sobre el camino de las verdades y el conocimiento, y sin bien la armas han servido para liberar, también han servido para someter a los pueblos, por tanto debiéramos hacer hincapié en el desarrollo de que nuestro arsenal es el que se da en las logias azules: “ Convengamos que para nuestros usos, la norma, la escuadra y el mazo se revelan sustitutos diferentemente eficaces para nuestro enfoque de la verdad y el centro de la idea”.

La Reforma de Blois.

Los masones de Blois en ese momento, estamos hablando del año 2000, no se quedaron tan solo en el análisis de los Rituales, sino que plantearon lo que podríamos llamar el abordaje de construir un “ritual liberado” para distinguirlo de los rituales franceses titulados como “Modernos” o del Regulador de los caballeros Masones de 1801, y ello en base a que habían descubierto que cada Soberano Capítulo “ tenía la libertad de hacer un ritual de forma libre, siempre que se respetaran las cuestiones “fundamentales ” del Rito Francés en el G.O.D.F.”

Posicionados en esa trinchera empezaron su trabajo en el cual dentro de los Rituales de 1 , 2 y 3 Orden, cortaron con todos los vínculos que de forma imperiosa y repetitiva enlazaban la tradición masónica con los libros bíblicos (Antiguo y Nuevo Testamento). Puesto que además esa apertura de libertad de conciencia debía ser traducida también en el respeto por cada uno de los masones, y no imponiendo una determinada corriente de pensamiento.

Desde esta posición no deja de ser curioso que se decida la abolición del GADU y hasta se purifiquen los rituales de las logias azules y luego en los “Altos Grados” se mantenga una estructura que corrompe todo el sistema de la libertad de conciencia, y vuelve a imponer de alguna manera la cultura del GADU.

Desde ese punto de vista los Hermanos capitulares de Blois emprendieron una serie de acciones y correcciones en el seno de los rituales para liberarlos de las cargas seudoreligiosas que en tantos problemas nos meten, y tantas contradicciones nos crean, pues aunque el Ritual no es más que un accésit al trabajo del debate, ese fondo no deja de estar patente a la vez que nos muestra una y otra vez la incoherencia en la que caemos de liberarnos del GADU, y mantener una serie de leyendas y tradiciones que chocan con nuestro mensaje laico y liberal y republicano.

Los masones de Blois, desde tal posicionamiento entran de lleno en el Ritual del Rito Francés de los Altos Grados, los cuales empiezan a ser modificados desde el pilar mismo del 3º Grado, el Arquitecto Hiram.

Concretamente los Hermanos de Blois propusieron los siguientes cambios en los rituales que ellos trabajaban

1 - Se borra el nombre de Hiram: No sigue siendo el concepto del Arquitecto que construye, concibe, y dirige la obra. Es decir al Amo por definición. No es ya el fabricante único del Templo de Jerusalén o Salomón. Es quizá Dédalo, o el fabricante anónimo de las pirámides, de los ziggourats o catedrales. Es cada hermano libremente que reanuda la antorcha de la tradición y construye su templo interior.

2 - Se borra el nombre de Salomón: No sigue siendo el Soberano, es decir, la fuente fundamental de los poderes. El soberano es reducido a una encarnación histórica y bíblica. Se personificará según los tiempo, s en tal tipo de monarca, de rey… u hoy en el “Pueblo” fuente de toda legitimidad que no se somete a nadie, a ninguna autoridad superior y genera la ley humana, social, política…

3 - Zorobabel eliminado: no sigue siendo el francmasón perseguido. La historia del Siglo XX es suficientemente trágica para el francmasón (Alemania, España, Francia.) para alimentar este aspecto del mito. - Joaben, el Maestro Elegido se convierte en el Obrero que trabaja a la edificación de la justicia para superar la venganza.

5 - Avibalq se reduce al Fatal. (Fatal del padre)

6 - Se asciende al caballero expulsado en Ciudadano. La realidad concreta del papel del caballero en la historia de la sociedad occidental no permite justificar su presencia en la mitología masónica como parangón de valores morales ejemplares al mismo tiempo que el pueblo ciudadano conquistó su libertad y su dignidad y puede trabajar en conciencia que debe promoverse sus valores él mismo.

7 - Se guarda el arma blanca (espada o puñal)en el armario para ser sustituido ventajosamente por la Norma, la Escuadra o el Mazo.

8 - Circunstancialmente también eliminamos el aspecto broma Monty Python de las cabezas cortadas fijadas sobre una pila y manchadas de sangre. Se preserva la simbólica exponiendo simplemente las herramientas de los tres malos compañeros asociados a su divisa.

Todo el sistema legendario de altos grados sigue estando de alguna manera intacto en esa limpieza bíblica que se les hace y en cierto modo hebraizante, dejando también el fondo legendario de tal forma que el nuevo ritual sirviera de catalizador hacia un futuro muy abierto. que como ellos mismos exponían : "la simbólica se somete al libre examen de cada uno sin obligarse a subrepticias devoluciones institucionales y dogmáticas hacia las libros bíblicos.

Esta postura dentro del citado Capítulo de Blois implicó que cada uno de sus miembros prosiguiera como Hermano Elegido su planteamiento a su paso, en la dirección que el mismo abre ya que no hay "no hay guía intelectual. No hay Guía. Ni Gurú, ni Sacerdote, ni Pastor, ni Rabino., tampoco Ningún Imán. Ninguna autoridad de referencia. Ningún poder el sobre otro. Ningún sometimiento. Ni deber de obediencia y fidelidad. Cada uno encuentra en sí mismo sus propias exigencias sin encontrarse nunca justificado de imponer a quienquiera los rigores fantasmales."

Victor Guerra