jueves, 1 de abril de 2010

EL RITO FRANCES. Según Pierre Noël. (I)

Este blog dedicado fundamentalmente dedicado a reflexionar sobre el Rito Francés, no tiene la idea ni el objetivo de fomentar, como decía algún Hermano una guerra de Rituales, queriendo referirse a algo que le llega de oídas pero sin aplicar ni el espíritu crítico , ni la contrastación, y a veces ni la lógica ni la razón., porque en todo caso sería una Guerra de Ritos.

Pero la idea de este blog, no es esa por mucho que otros se empeñen en demostrar lo contrario, lo  que desea este blog y este que les escribe es sacar a a la luz el RITO FUNDACIONAL DE LA MASONERIA , que ha estado condenado como al ostracismo, la principal fijación de este autor  es fomentar el espíritu crítico, la reflexión en torno a la masonería y al rito fundacional que algunos hemos adoptado como propio de nuestro quehacer el RITO FRANCES.



Pero lo hago desde un espíritu abierto y crítico; y es cierto que se me achaca  despertar una supuesta de “Guerra de Ritos” cuando en realidad todo ello se desmonta en base a una cosa sencilla como comprobar  en este mismo blog quienes son los firmantes que de los artículos su independencia y garantía reflexiva esta garantizada, aunque no voy negar  en este blog se  ha dado la palabra a las visiones más contrapuestas de la masonería para hablar del Rito Francés.

 Aquí han tenido foro y tribuna  como  Philippe  Thomas.,han tenido espacio Patrick Negrier, y por supuesto los más importantes masonólogos del Rito Francés como Pierre  Mollier,  Roger Dachez,  Ludovic Marcos, Van Win . etc,.  a los cuales he traducido con enorme esfuerzo y dedicación, tal vez no sea la mejor traducción ya que  no me erijo en la voz oficial francesa de nadie, y toda la traducción está hecha guardando al menos el sentido del artículo tratado   con la sana intención de dar a conocer el Rito FRANCÉS desde todos los ángulos posibles. Ese es mi empeño alejarme de los “pensamientos únicos” y la mitologías y mitomanías al uso  como vemos tan al uso en masonería.

Esa es la idea y por eso hoy traigo hasta estás páginas a otro autor de renombre que ha trabajo siempre el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) y que nos da su visión desde su perspectiva particular como es la de Pierre Noël. Medico , profesor de la Universidad de Bruselas  y que como masón ha practicado  diversos ritos en la Europa Continental y en USA, y cuya obra culmen es la GUIDE DES MÇONS ECOSSAIS.

Espero que este artículo que tendrá una segunda parte les resulte a los lectores interesante.
VGG

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EL RITO FRANCÉS
En Francia, donde nada nunca se puede decir que es simple, la situación de la masonería durante los siglos XVIII y XIX fue especialmente compleja.

Después de la muerte del conde de Clermont (16 de junio de 1771), quinto Gran Maestro de la “Gran Logia de París, denominada de “Francia", se produjo un cisma que dividió a la francmasonería francesa.

El Gran Oriente de Francia había sido fundado en 1773 por una asamblea de diputados de las logias de París y de provincias, reunidos en “Gran Logia Nacional” bajo la enérgica dirección del duque -Luxemburgo Montmorency. Tras la adopción, el 26 de junio de ese mismo año, de nuevos estatutos que preveían, entre otras cosas, la amovilidad de los Maestros de Logia, es instalado 22 de octubre el duque de Chartres, primo del Rey. Pero la Gran Logia Nacional no había podido convencer a todos los Maestros de las logias parisienses, donde algunos como se puede comprender había defensores de la inamovilidad de su función, privilegio que quería suprimir en ese momento la joven obediencia. Los rebeldes se constituyeron pues en la “Muy Respetable Gran Logia de Francia ", o más bien hay que decir que eran la continuación de la Gran Logia, la cual a menudo se calificó como “Grand Oriente de Clermont", e incluso con el apelativo de “solo grande y único Grand Orient de Francia (GO).

El 10 de septiembre de 1773, se anuncia la lista de los Grandes Oficiales que sólo reconocen como Gran Maestro al difunto conde de Clermont y para Administrador-General al duque -Luxemburgo Montmorency, que no pudo sino protestar contra el abuso que se hacía de su nombre.

Este cisma duró hasta en 1799, sin que hubiera por otra parte y entre otras cosas mucha diferencia entre los rituales y los grados practicados. Esa masonería “francesa”, hay que decir que de origen “moderno”, entroncaba en línea directa con la herencia británica, aunque adaptada o acomodada a la imaginación latina, y más desde la aparición de las primeras divulgaciones parisienses. Pongámonos entonces en guardia y veamos el equivalente, o sea el cisma inglés entre “antiguos contra modernos”, que tanto hacían de rabiar a la masonería del otro lado del Canal de la Mancha, y más aún, podemos decir que forma parte de la fractura, siempre abierta que separa hoy a las masonerías “liberales”, de las denominadas “dogmáticas”.

Las diferencias entre esos las dos Obediencias la denominada de Clermont y el GO era sobre todo de carácter sociológico: la Gran Logia era parisiense, viajera y burguesa, el Gran Oriente, era cuando menos nacional y aristocrático, al menos en los que respecta a sus círculos dirigentes.

Sin embargo las dos obediencias demostraron un gran liberalismo en materia ritual, bien éste fuera practicado por las logias azules o en los capítulos. El Grand Oriente de Francia (GO) realizó por ese tiempo un Tratado de alianza con los directorios del Rito Escocés Rectificado en 1776, dejándoles el control de sus logias, y en 1781, le dejó la facultad de afiliar a las logias a aquellos altos grados que lo desearan a la logia parisiense de San Juan de Escocia del Contrato Social, a Madre-Logia para Francia del Rito Escocés Filosófico.

El Gran Oriente no constituyó al menos hasta el 18 de enero de 1782, una “Cámara de los Grados " que tras un encomiable esfuerzo elaboró un Rito “del Grand-Orient”, más tarde denominado Rito Francés, el cual fue adoptado por la Asamblea General a principios del año de 1786. Los tres grados azules se codificaron por ese tiempo pero no se publicarían colectivamente hasta 1801, en una recopilación de tres cuadernos, dedicada los Venerables y los Vigilantes y titulado como “Le Régulateur du Maçón”: El Regulador del Masón”. ( en este blog ya se ha escrito sobre este tema del Regulador del Masón)

El prólogo al ritual de 1786, destaca entre otras cuestiones la voluntad de la Cámara de Grados de codificar un ensamble ritual único para todas las logias de la obediencia:
Otro punto no menos importante era la deseada uniformidad que se estaba buscando desde hace tiempo en cuanto a la manera de proceder en la iniciación. Animado por estos principios, el Gran Orient de Francia, por fin se ocupó de la redacción de un protocolo de iniciación a los tres primeros grados, o grados simbólicos. Creyó tener el deber de traer a la masonería de usos antiguos, algunos otros innovadores ensayando la forma de reestablecer en estas primeras e importantes iniciaciones su auténtica y respetable pureza. Las logias de su correspondencia debían ajustarse punto por punto…

Además con ello 0el Gran Oriente reconocía cinco “Órdenes” superiores, administrados por un Gran Capítulo General de Francia, que el mismo GO incorporó en 1786 ó 1787. Los cuatro primeros “Órdenes”, eran los siguientes: Elegido, Escocés, Caballero de Oriente y Rosa-Cruz, reanudando así los grados superiores aparecidos en los años 1740-1760 y que tuvieron una fecundidad sin paragón. El quinto Orden, del mismo modo, “incluía todos los grados físicos y metafísicos de todos los sistemas especialmente los adoptados por asociaciones masónicas en vigor". Queda claro que se reunían todos de esta forma todos los grados superiores incluido el Rosa-Cruz en este 5º Orden; excepto el Kadosch que era reconocido como “un grado “fanático y detestable “al menos en 1766.

El Gran Oriente o en su caso el Gran Capítulo por sus Tratados de alianza con los Comités de los Directorios Escoceses Rectificados y la logia-madre del Contrato Social, pretendía ser el depositario y el encargado de todos los grados “Escoceses” practicados en París y provincia. El quinto Orden debía reunirse el primer martes de cada mes pero no se sabe si lo hizo alguna vez. Algunos creen que sí lo hizo y que trabajaba en el grado de Caballero del Sol.

La revolución pasó y dio a los hermanos otras preocupaciones como poder trabajar al unísono. Después de la tormenta terrorista, el Gran Oriente reanudó sus trabajos en 1796. bajo el impulso de Alejandro-Louis Roëttiers de Montaleau (1748-1808) que rechazó la sucesión del duque de Orleans; el cual fue guillotinado el 3 de noviembre 1793. Convertido en “Gran Venerable", Roëttiers tuvo la fortaleza de trabajar no solo por la resurrección del Gran Oriente de Francia, sino también por la reunión de los dos grandes cuerpos masónicos nacidos antes de la revolución, para lo cual resucita por el concordato de unión, firmado por comisarios de las dos obediencias el 21 de mayo de 1799, luego sancionado por el Gran Oriente el 23 de mayo y por la Gran Logia en una asamblea extraordinaria el 9 de junio. La reunión de los dos grandes Orientes, (Clermont y GO) de Francia se consumó en medio de toda una alegría el 22 de junio de 1799.

1.1 La Resistencia Escocesa
 
Algunas logias “Escocesas” no compartían ese interesante e intenso entusiasmo.

La resistencia se personificó en un hombre, Antonio-Firmin Abraham (1753-1818), “Caballero de todas Órdenes masónicas”. Nacido a Montreuil-sur-Mer el 3 de septiembre de 1753, empleado de la marina y secretario de la logia Fidèle Union de Morlaix, y fundador de la logia Les Eleves de Minerve el 1 de febrero de 1802, “él fue el primero que tuvo el valor en Francia de enarbolar el estandarte del Ecocismo”.
De 1800 a 1802, hizo parecer el “Miroir de la Vérité, dédié à tous les Maçons “un trabajo en cuatro volúmenes cuyo contenido se enumera en la bibliografía de Fesch. El tercer volumen contiene la mayoría de sus escritos sobre el escocismo: Primera circular al todo Maç # Ecoss # en Francia - Circular del R # L # de la Parfait Unión al Oriente de Douay, y su profesión de fe sobre el Escocismo - Motivos del Tratado de unión entre el G # O # de Francia y los directorios franceses - Reflexiones sobre la existencia de los supuestos G # Chap# General de Francia…

Abraham no masticaba sus palabras: su condena del Rito Francés se encuentra en su “Circular a los Masones Escoceses” (junio de 1802), escribía:
Los altos grados en Francia, no se asemejan de ningún modo a los reconocidos en Alemania, Rusia, la Prusia, Suecia, Dinamarca, Estados Unidos de América, Inglaterra, Irlanda y Escocia; el Rhin y los mares pasaron a ser para los Francmasones lo que el Styx fue para los antiguos, la separación de los vivos y de los muertos… Les invito vivamente a notificar al Gran Oriente de Francia en conexión con los masones Escoceses, su firme e inquebrantable resolución de conservar en su taller, este Rito precioso por lo que concierne a los alto grados” (Miroir de la Vérité, Volumen III: 64-67, citado por Lantoine, II, 135).

La diatriba aunque merecida no se detiene. En efecto, se ha dicho que los altos grados del GODF no eran los practicados en los países extranjeros, contrariamente a los altos grados “Escoceses”. ¡Ahora bien, los grados adicionales anglosajones, Real Arch, o la Mark o Knight Templar , por no hablar más que de algunos de ellos, y extendidos en Inglaterra y los Estados Unidos, no eran los altos grados “Escoceses” de Francia.

Escocia en absoluto conocía la Orden de Hérédom de Kilwinning, establecida en Francia, en concreto Rouen y en París antes de la revolución, e ignoraba muchas de las innovaciones “Escocesas”. Los países germánicos habían visto y vivido el desarrollo de los Órdenes templarias resultantes de la Estricta Observancia, vueltos a ver por el trabajo de Eckleff en Suecia, Zinnendorf en Prusia y de Willermoz en Lyon. Se conocían algunos grados “Escoceses”, al otro lado del Canal como el Rosa-Cruz, pero en particular apenas si diferían de los que practicaba su homólogo el Gran Oriente. Resumidamente, Abraham se equivocaba de objetivo.

La cuestión que se plantea de forma muy legitima era ¿ En cuántas logias« Escocesas » o más bien en “ cuántas logias conferían los altos grados? ¿Conocían una forma particular de grados azules, es decir, un método específico de conducir a los impetrantes a la maestría, y había diferencia con las logias clásicas de su tiempo?
Ciertamente, en los países de lengua inglesa cohabitaban, más bien que mal, dos tradiciones, la de la Gran Logia de 1717, denominada de los “Modernos”, y la de la Gran Logia apegada “a las antiguas constituciones”, y fundada en 1751 en Londres por masones irlandeses. Habría que saber sí se puede, por analogía, hablar al respecto de “Rito antiguo” y “Rito moderno”, que no sería nada más que una forma de extrapolar esta situación al continente. Ya que ¡ “Escocés” y “antiguo”, no eran sinónimo, o por lo menos no más que otras partes; al igual que “Francés” y “moderno”! Dicho esto, la influencia “antigua” era inexistente en Francia, y todos los rituales continentales del siglo XVIII, que se dicen “Escoceses”, o no, estaban vinculados más o menos a la tradición “moderna”, sin embargo eran copiados servilmente.

1.2 Rito Moderno y Rito Antiguo
 
Durante varias décadas, la “primera” Gran Logia fundada en Londres en 1717 hizo la ley en Inglaterra. Es a ella a la cual se le debe la tripartición de los grados y la introducción de la leyenda de Hiram, y los verdaderos landmarks sin los cuales no puede haber francmasonería. Sin embargo sus rituales sólo se conocen por las divulgaciones, siendo la más esencial de todas ellas el “Masonry Dissected” de Samuel Prichard (1730).

Cuando la masonería se introdujo en Francia, los primeros adeptos que después estarían en el seno de la Gran Logia de Francia, adoptaron naturalmente los usos y fueron adaptados y desarrollarlos según su propia sensibilidad. Guardando la parte fundamental de estos, que sigue incluso hoy siendo la base sobre la que asienta el Rito Francés:

Se coloca a los dos Vigilantes al Oeste de la Logia.
El ternario Sol-Luna-Venerable son las tres grandes luces de la francmasonería, representadas por los tres candelabros colocados alrededor del cuadro de la logia.
La logia es soportada por tres columnas (Sabiduría-Fuerza-Belleza)
Las “palabras” J… y B… están respectivamente en el 1º y 2º grados
En el 3º grado, “la antigua palabra del Maestro”, de Jéhovah, “no está perdida” sino que está sustituya por una palabra circunstancial, M… B… La clave del grado es la experiencia mística que conoce el neófito cuando se acuesta en la tumba que lleva el nombre de Muy Alto.

En 1751 fue instituida en Londres la “Muy Antigua y Honorable Fraternidad de los Masones Francos y Aceptados”, cuyos miembros eran en su mayoría de origen irlandés. Esta innovación vino a romper la bonita unidad británica, tanto más cuando las Grandes Logias de Irlanda y Escocia reconocieron a la joven obediencia como la única Obediencia regular, y por tanto fiel a los “antiguos usos y deberes”.

De hecho, su exuberante Gran Secretario, Laurence Dermott, no cesó en las denuncias sobre las “desviaciones” de la primera Gran Logia, reprochándoles el haber simplificado y descristianizado los rituales, o el haber omitido los rezos, ó invertido las palabras sagradas del 1º y 2º grado, o abandonar la ceremonia “secreta” de instalación del Venerable, y sobre todo, haber rechazado el grado de Arco Real. Sin demasiada vergüenza, Dermott les calificó de “Modern” cuando eran la más antigua Gran Logia, lo que permitió nombrar “Antient”, o Antigua, a su Obediencia, que era las más reciente.
En 1760, otra revelación, la del “Three Distinto Knocks…”, reveló el contenido de los rituales “antiguos”cuyas diferencias esenciales con el Rito Moderno merecen destacarse:


  • Vigilantes tienen cada uno en su mano una columna de 20 pulgadas, que representan las dos columnas del Templo de Salomón.


  • El 2º Vigilante se coloca en medio de la columna del Mediodía, mientras que el primer Vigilante está Oeste (en realidad están colocados a las puertas del templo).


  • Son asistidos por dos diáconos, función de origen irlandés, uno situado a la derecha del Venerable, y el otro a la derecha del 1º Vigilante.


  • Los candelabros, siempre están asociados al ternario Sol-Luna-Maestro de la Logia y son denominadas “pequeñas luces “(lesser lights), y se colocan a la derecha del Venerable y de los Vigilantes.


  • La biblia, la escuadra y el compás, están colocada sobre el altar delante del Venerable y son denominadas “Grandes Luces” de la Masonería.


  • Las palabras sagradas son B… para el 1º grado y J… para el 2ºgrado




  • La antigua palabra de Maestro está perdida por la muerte de Hiram, y es necesario ser tres para pronunciarla (es la famosa “regla del tres” ya mencionada en los primeros catecismos británicos). Salomón y el rey de Tiro no pueden comunicar a los nuevos Maestros la palabra, los cuales deben satisfacerse con una palabra de sustitución.
Francia digamos que no conoció nada de esta evolución y siguió como en los viejos tiempos no practicando más que el Rito Moderno, embellecido y enriquecido pero básicamente idéntico a sí mismo. El escocismo que predicaba Abraham finalmente no tenía nada del otro, al menos para los grados azules, era como un avatar del Rito Moderno de Prichard.

1.3 El anatema del Gran Oriente
Abraham no carecía de partidarios. Además de su logia Les Eleves de Minerve, y La Parfaite Union de Douai, podía contar con el apoyo de la Madre-Logia Escocesa de Marsella que nunca había reconocido como tal autoridad al GODF, o el Capítulo provincial de Hérédom de Kilwinning, fundado en Rouen en 1786, o cualquiera de las logias de la Réunión des Etrangers fundadas en París en 1784 por un masón danés. El movimiento tomó suficientemente amplitud como para que el GODF decidiera el 12 de noviembre de 1802, formular un decreto declarando irregulares a las logias que profesaban Ritos extranjeros y no reconocidos por la Obediencia, con la posibilidad de ser excluidas de sus cuadros de logias. Este decreto tuvo la airada protesta de la Parfait Union de Douai (18 de diciembre de 1802) y la de la logia Réunión des Etrangers (21 de febrero de 1803) que se declaró en contra de tal grave irregularidad “ sobre la perseverancia de que debía conservarse el título de Logia Escocesa ».

Lo había tomado a partir de 1788 y con esa denominación había reanudado su despertar….Los principales Oficiales del G.O eran acogidos con todos los honores consagrados por tal uso, y nunca habían dado la mínima prueba de pena de ver el Vivat cubierto por el Houzay Escocés. La respetable Logia persuadida de que el humor o el capricho de algunos oficiales del Gran Oriente no podían cambiar la naturaleza y la esencia de las cosas; y que el Escocismo era solo un rito que había conservado en toda su pureza los principios y el estatus que les transmitieron de la Montaña Santa que es indudablemente la cuna de nuestro Orden; los otros Ritos no eran que desviaciones más o menos distantes… tomando el partido que le convenía convencida de obtener el derecho innegable a seguir siendo Logia Escocesa” (Gout, 1985: 31).


Esto es lo que nos indica que la masonería “Escocesa” difería de la del Gran Oriente. No basta con fulminar un anatema. Aún es necesario que esto se base en hechos precisos. Hay que reconocer que permanecemos sobre una incertidumbre ya que ninguno de los protagonistas de aquellos tiempos no aportan elementos sustanciales para el debate. Constatar que el Houzay reemplazaba en las Logias Escocesas el Vivat francés puede parecer razonablemente insuficiente y considerarse la evocación de la montaña (imaginaria) de Hérédom, “cuna indudable de la Orden”, que no puede considerarse razonablemente como verdadera y bella.


Fuera de todas las consideraciones propiamente rituales, las diferencias esenciales residían en la negativa a utilizar los rituales redactados por el GODF y en las prerrogativas concedidas a los detentores de los altos grados Escoceses. El uso no era de anteayer, y los “Reglamentos generales” establecidos eran 1743 “para servir de norma a todas las logias del reino” ya mencionaban, para refutarlos por otra parte, las pretensiones y prerrogativas de los Maestros Escoceses. El uso se era sin embargo de sobra extendido. Lo que permitió a Gout escribir:

Una logia Escocesa, era en efecto una logia azul que seguía siendo fiel a los rituales de los grados simbólicos previos a la instauración del Rito Francés, en el seno de la logia los Hermanos revestidos de altos grados recibían honores particulares; en general, creían observar los usos de la antigua masonería de Escocia.

Se podría añadir a esta descripción la convicción, ya afirmada en el discurso del caballero Ramsay (1686-1743) y recogida por la mayoría de los sistemas de los altos grados continentales, que el origen de la Francmasonería debía buscarse al tiempo de las cruzadas y no en el sistema de los operativos de los últimos siglos.

Autor: Pierre Noël Grado 33 del REAA.

Traducción libre de Víctor Guerra MM.:. del RF del GODF