lunes, 7 de abril de 2014

Del Taller Operativo al Templo Especulativo.Estudio Comparado. Rituales Modernos y de Referencia del GODF. de 1740 al 2009. (1ª Entrega)

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La evolución del Taller operativo al Templo especulativo

La evolución del espacio masónico, como equipamiento, ha sido un tema muy interesante puesto que de los cubículos adosados a las distintas construcciones operativas pasamos a otros espacios donde los primeros masones especulativos desarrollaron a partir de 1717 sus tenidas, en general en las clásicas tabernas inglesas.., y sí pasamos al Continente, observamos la utilización de los nobles palacios y mansiones durante el siglo XVIII, hasta concluir pasando el tiempo en los actuales equipamientos masónicos que ya todos conocemos o hemos visto tantas veces por internet.

Talleres los cuales responden a muy variados modelos y directrices obedienciales, en cuyos diseños como era de esperar influyen los criterios rituales y estéticos de cada época y lugar.

Tras la implantación de las Obediencias como estructuras orgánicas, estas no cejan desde sus inicios en su empeño por abandonar el interinaje por los diversos locales al uso para desarrollar los trabajos masónicos en lugares más estables, de ahí que comenzara una intensa labor por adquirir locales en arriendo o en propiedad en los cuales asentar los trabajos masónicos, como pudo ser en su momento Freemasons’ Hall , pudiendo fijar de este modo calendarios de actividades rituales y de otra índole, y por consiguiente establecer normas al respecto de usos, equipamientos y decoraciones.

Es a partir de ese momento cuando comienza también la necesidad de sacralizar los locales utilizados para las Tenidas, pese a que los espacios masónicos no son santuarios, ni lugares de culto ni tienen porque tener ese carácter sacral para la demarche iniciática que en ellos se desarrolla, ya que tal como nos dice Bladimir Viaggi es «espacio en un tiempo privilegiado», y en ese sentido los miembros de la Primera Gran Logia lo tenían, creo que bastante claro.

Poco a poco los organismos masónicos no solo fueron institucionalizando el uso y disfrute al adquirir los edificios o locales en propiedad, sino que los irán adecuando para un rutina tan específica como la que requiere todo trabajo masónico, tanto en usos , (los cuales se irán volviendo en rituales y al final en Ritos) como en grados, lo que va a exigir una generación iconográfica que viene dada por cada rito y cada grado practicado[i], lo cual va demandará una serie de exigencias espaciales y decorativas, tanto fijas como provisionales, en ocasiones el guion de los trabajos exigirá anexas especificaciones iconográficas y simbólicas, muy determinadas y concretas.

Debido a estas exigencias, y a la propia expansión de las Obediencias en base al nacimiento de logias, estas últimas en ocasiones compartirán equipamientos, por ejemplo debido a la multiritualidad de la Obediencia como sucede en el GODF , que trabaja en Frito Francés, con sus distintas variantes, u otros ritos como el REAA, Emulación, Rito Escoces Rectificado, o Salomón, etc.., a lo que hay que sumar el compendio de Altos Grados de cada rito, y si a ello suma que puede haber varias logias en la misma ciudad pues estamos ante el esquema que exige tender hacia una cierta normalización y homogeneidad en cuanto a los aspectos decorativos de los talleres.

Refiriéndonos al caso que nos ocupa como es la «molienda de los modernos»[ii] y del Gran Oriente de Francia (GODF), en ocasiones conseguir tal cosa fue algo complejo en lo administrativo y en lo formal, y como no, en lo ritual, aunque ese intento de uniformación es una cuestión más cultural, que una cuestión especificamente francesa tal y como sostiene P. Buc que expone que «Dans une culture formée par la matrice romaine, la liturgie devait manifester l´unanimité, et cette dernière requérait une uniformité rigoureuse tant dans le temps que dans l´espace».

El templo Masónico en la raíz de los Modernos

Si se analiza la tabla comparativa que he confeccionado para ver las evoluciones rituales se observa que nos hemos centrado en el Templo Masónico.

En esta primigenia molienda de los Modernos, el denominado taller masónico, en general respondía a criterios muy simples, aunque se había pasado de la logia operativa, (pequeña cabaña hecha de forma apresurada donde solo cogían cinco o seis personas), a la logia especulativa que ya desprende un carácter más grupal y asambleario, al menos es lo que se desprende al leer los rituales, por tanto hemos o pasado en muchos sentidos, no menores, referidos a la filosofía y a la hermenéutica existente entre el taller y el templo[iii].

En cuanto a los rituales Berté 1740 y Luquet 1745, estos nos hablan de un equipamiento espacial en el que se reúnen los masones, en el cual prima sobre todo la presencia de la bóveda celeste y sus estrellas.
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Con la aparición de la divulgación Sceau Rompu, aparecerá el desarrollo de una incipiente simbólica que no parecía estar presente en los talleres anteriores, aunque hay que tener en cuenta que estas primeras logias podían tener usos y decoraciones muy diferentes y hasta si se quiere distantes.

Por tanto no hay que extrañarse ante dichas diferencias, en la ya citada Divulgación de 1745, esta nos habla de la presencia de la Estrella Flamígera de la cual hablare más adelante, y también de una Cuerda de Nudos, que ignoro si viene tomada de esa otra cuerda que festonea en ocasiones el Tapiz de logia.

Cuerda o similar que en la heráldica francesa estaba presente en el escudo de armas de una Viuda, y cuya representación se rodeaba con ese tipo de cuerda con borlas. En una clave más exotérica la cuerda abrazando la logia juega el «papel de protector de influencias destructivas que puedan venir del exterior».

Estamos pues ante una cuerda con nudos muy determinados, y generalmente está representada mediante pintura sobre los muros de la logia y a media altura, la cual va de una columna a la otra, partiendo de Occidente rodea todo el contorno del recinto a modo de círculo del «mundo manifestado» y concluye en la otra columna también en Occidente concluyendo el remate en ambas columnas con unas borlas o houpes dentelée, que han tenido todo un desarrollo descriptivo –simbólico en la literatura masónica de primer nivel, sobre todo en el ámbito francés.

En general ha habido una potente labor interpretativa en cuanto a esta cuerda con nudos en “ocho”, y su significación, aunque muy poco autores han caído en la cuenta de un detalle importante, tal vez porque no conocen el mundo de la Obra. Todos los elementos presentes en la logia, no sirven nada más que para levantar muros y poco más, salvo el compás y la tabla de trazar, pero hay que llevar ese mundo micro a lo macro, y para ello hay varios elementos que han pasado desapercibidos, al subirles al estadio de símbolos de adorno, como es la canne [iv]del Maestro de Ceremonias, y la cuerda de nudos a modo de herramienta del agrimensor, con la cual poder llevar a lo macro los diseñado como pueden las bóvedas. Ese puede ser un verdadero sentido de la Cuerda de Nudos.

Dentro de la serie de textos que estamos tratando de analizar y comparar será el Chartres de 1784 el que da un salto cualitativo al darnos algún detalle más en cuanto a la iconografía y escenografía del taller de esa época que se encuentra en esos momentos pintado de celeste, a la vez que nos habla de un Pavimento Mosaico, y nos detalla la posición del sitial del Venerable, mostrándonos la existencia de otros elementos simbólicos como la Estrella Flamígera y los manteles bordados...

Del Taller al Templo o viceversa.

Para comenzar este trabajo tal vez sea bueno leer el pots El templo de Salomón Imposición o Necesidad, para poder hacerse una idea de conjunto y no repetir contextos:
    http://www.ritofrances.net/2011/08/el-templo-de-salomon-necesidad-o.html  

Cuando uno presta atención los grabados del siglo XVIII, en general apenas sí vemos más allá de algún rico salón por el cual se reparten una serie de masones a veces como “a su aire[v], aparentemente sin orden ni concierto, a la vez que no debemos perder de vista que las presencias simbólicas son más bien escasas, tal y como se puede ver en los gravados que abren este artículo.

En el último dibujos, vemos por ejemplo que esas grandes esferas que representan el globo terráqueo y que están en el suelo en el ritual Luquet de 1745 pasarán a estar adornando el cenit de las columnas de Occidente; sin embargo en el resto de los rituales ya percibimos que estos globos han sido sustituidos, o simplemente no estaban, y dicho lugar lo ocupan ahora las granadas, bien cerradas o abiertas, de las cuales nos detallan su existencia el resto de rituales del siglo XX.

Este paradigmático fruto en ocasiones se le ha visto acompañado de flores de Lis , flores que han tenido una intensa presencia en el mundo francés acaparando mucha simbología a su alrededor, entre ellos la de constituir un omnipresente elemento heráldico de la nobleza francesa. Incluso religiosa, etc...Este elemento, las flores de Lis, desaparecerá rápidamente como adorno simbólico de las columnas, así como los globos terráqueos y celestes.

Sin embargo a través de esos mismos grabados que se van sucediendo época tras época, en ellos podemos asistir a una completa evolución a la hora de definir los espacios, usos e iconografías, y como no, también patentizar una presencia cada vez mayor tanto en su representación como por su presencia de muy distintos elementos: muebles, herramientas, pinturas, bordados..., muchos de ellos subidos a las categoría de símbolos...etc, llegando a percibir por ejemplo que la determinación espacial y ritual incide en la forma de concebir el espacio y moverse él.

Con este talante es como se va definiendo el taller, como un espacio de trabajo que va adquiriendo una determinada expresión simbólica con y para el quehacer masónico, más allá de los paradigmas de las míticas del Maestro Hiram y el Templo de Salomón, en los cuales de momento si entraremos.

En este rápido entretiempo apuntar que hemos pasado de un espacio humilde de la época operativa, que no era más allá de un cobertizo adosado a la construcción principal, en el cual se reunía la cofradía de canteros para refugiarse ellos mismos y sus herramientas, nos más de 5 o seis personas, a encontrarnos en presencia un espacio delimitado y conformado, e indudablemente diseñado para un trabajo ritualizado y grupal, que se irá gestando de una manera muy determinada en función de los diferentes ritos y sus evoluciones, los cuales irán marcando pautas decorativas y simbólicas [vi], lo que conlleva la transición de convertir al modesto taller operativo en el templo de los especulativos que «trabajan por conseguir el templo ideal» que no es más que el intento de lograr un mundo mejor.

Este espacio que ha pasado de la modesta construcción a la mítica referencia del Templo de Salomón, lo hemos ido viendo definirse de forma muy concluyente en cuanto a estructura y dimensiones, aunque en parte guardando formas muy primarias tanto geométricas como simbólicas expresadas en el llamado Verbo Creador -que dice P. Langlet- a través de astros y estrellas.

De ahí que hallemos diferencias en esas construcciones arquetípicas que persiguen los masones en cuanto al logro o representación mítica del Templo de Salomón[vii], bien se trate del REAA o del rito Moderno o Francés, llegando la propia decoración e instalación de los elementos simbólicos a ser esencial, de tal forma que todo ello cobra vital importancia de tal contundencia es ese ordenamiento que a mitad del siglo XVIII, aparece dentro del grupo de oficiales de la logia la figura del Arquitecto-Revisor, encargado de llevar adelante la perfecta adecuación y colocación de las cuestiones iconográficas conforme al Rito, cuyo rol, junto con del resto de los oficiales devendrá en lo que se convino en llamar como Syle Français.

Este paso de definir el espacio masónico va a jugar un papel importante también a la hora de la proyección del ideal a partir de la creación de la Primera Gran Logia de Londres y Westminster en 1717, en cuyo seno se irá desenvolviendo a través de las míticas del Templo de Salomón y de la figura del Maestro Hiram, (lo cual no estará presente ni en los operativos escoceses ni en los aceptados ingleses del siglo XVII) temas además bastante poliédricos a los cuales le he dedicado un capítulo en mi último libro[viii].

Este referente del templo salomónico, desarrollado fundamentalmente en la Gran Logia de los Modernos va a proyectarse a través de los tapices de logia a ese habitáculo logial del que vengo hablando, afectando, como no, al reparto espacial y definiendo los espacios de una manera determinada, unos más sacralizados que otros, con el objetivo primordial de potenciar el desarrollo de las tenidas en la logia.

Así es como vamos a encontrar espacios reservados para los Oficiales y especial para las Grandes Luces del taller (Oriente), con la determinación de que dicho espacio sea singular y distinguido, por altura, decoración y ubicación.

De hecho iremos viendo como de esa aparente anarquía situacional de los asistentes a los trabajos masónicos que muestran algunos grabados se van conformando directrices precisas acerca de la ubicación en ese espacio de trabajo de tal forma que los Aprendices, los Compañeros y Maestros, tienen sus espacios, y lugar en el Templo, que según algunos autores este se sitúa en el Atrio del Templo, o habrá una sala de pasos perdidos.

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El trabajo fuera o dentro del Templo?

En general todo ello muy relacionado con otras consideraciones conceptuales que ya he apuntado como que se trabaje dentro, o fuera de ese idealizado Templo Salomónico[ix] que persigue representar la logia, y que va a venir derivado de la terminología y concepción protestante que será la responsable de relacionar la logia masónica con el Templo de Salomón (Guérillot 2010)

Hay que tener en cuenta que sí la logia coincide con la mítica del templo salomónico dentro de la disposición ritual de los Modernos , es por motivos técnicos y morales que estos trabajaran a la puerta del templo, aunque para los Modernos la logia está dentro del templo y orientada como una iglesia cristiana, y pese a las múltiples cuestiones doctrinales de unos y otros autores sobre tal cuestión, finalmente quien determina la disposición de las logias masónicas no es nada más ni nada menos que la querella que mantuvieron los «Antiguos y los Modernos».

A su vez deseo recoger a este respecto a dos cuestiones más, una de ellas es la que expone el masonólogo P. Langlet, la cual da lugar a muchas confusiones según él nos apunta y es la «gran obstinación que muestran muchos estudiosos y autores franceses en denominar puerta del Templo, cuando en realidad están hablando de la puerta de la logia» y a su vez recojo la cita de E. Plantagenet en la cual nos indica que «la Puerta del Templo es la que designa ritualmente como puerta de Occidente y que debería a hacernos recordar que es en este el umbral por donde se esconde el sol, es decir, las luces se apagan».

Por su parte René Guilly en su libro Les Trois Colonnes, nos dice que «La loge n´est pas le Temple, elle est à l´est, devant le Temple, et par suite les deux colonnes se trouvent normalement à le extérieur du temple et à intérieur de la loge», lo cual además se confirma con una serie de alocuciones que recogen los rituales de «cubrir la logia» o demanda de la entrada en logia» etc.

No se nos debe escapar lo que muestra Guérillot: « se ha de tener en cuenta que toda la masonería estaba en juego si se identificaba el Templo y la Logia, la masonería devendría en una suerte de religión del GADU y de la odiosa Razón, y la condenación de 1738 por herejía estaría totalmente justificada. Si por el contrario la logia se coloca fuera del Templo, en el porche del templo, entonces la francmasonerías se convierte para el creyente en la mejor manera de vivir su religión y para el agnosticismo la espera de un posible refugio».

En todo caso la posición sacral del Templo en el ritual de 1887 Chaiers de Gardes Symboliques del GODF queda descartadas cuando en el catecismo de 1º Grado al Aprendiz se le pregunta: Porqué vuestro taller se llama logia? el aprendiz responde: Ese nombre nos viene trasmitido tradicionalmente a través de los francmasones constructores operativos de la Eda Media, que designan así a un lugar cerrado y reservado donde se reunían los iniciados encargados de la construcción de gran edificio »

A este respecto preguntamos a los textos rituales sobre la Ubicación de la Logia de Aprendiz, y tanto el Luquet 1745 como el Sceau Rompu 1745, el Berné 1740 y el Chartres 1784 nos la sitúan «en el Valle de Josafat. En el exterior del Templo» y solo el Gages 1763 lo sitúa «fuera del Templo».

La iconografía de la Logia.

Resumiendo en estos primeros textos rituales que abarcan de 1740 a 1784 pasamos de una cierta indefinición de ese espacio logial, lo que en parte es natural y explicable pues estamos en los comienzos de la masonería, muchas de las cosas las sabemos gracias a las Divulgaciones, tal y como nos muestra el primer texto manejado donde se nos dice que el taller está decorado con una bóveda celeste salpicada por estrellas, tal como nos muestra el Berné 1749 y con algún otro detalle según el Chartres 1784 que detalla un equipamiento decorado de celeste, con bóveda incluida, y con la presencia de pavimento mosaico, que ya recogía por primera vez el Sceau Rompu 1745 el cual a su vez nos habla de la Estrella Flamígera, de la Cuerda de Nudos y del Pavimento Mosaico.

Pero será el Gages 1763 quien indique más cosas, como por ejemplo la cuerda que adorna el perímetro de la logia; pero finalmente será el Chartres 1784 quien aporte aún más elementos sobre ese espacio que va tomando cuerpo y esencialidad cuasi sacral con la presencia de un trono para el Venerable situado sobre tres escalones, con la ubicación de la Estrella Flamígera de fondo, y colocando delante del trono del Venerable un altar triangular con bordados y en tonos azules, de ahí que veamos en adelante en el seno del rito Moderno una preponderancia del color azul.

Lugar del Venerable Maestro.

Donde se denota una total unanimidad en todos los textos manejados es en lo referido al lugar que ocupa en la logia el Venerable Maestro que está situado junto con su trono al Oriente, que es de donde viene la luz, no solo por la presencia del Maestro de la Logia sino por otros elementos como son el Sol y la Luna, pues no en vano estamos en el debir[x], y no ante la fugitiva estructura de la logia operativa, aquí la cuerda de nudos conforma el mundo logial al que da identidad no solo los elementos simbólicos, sino los miembros que componen la logia, concepto que se halla muy bien recogido cuando en un ritual modernos como es el rito Escocés Rectificado el Venerable ante la recepción del candidato dice: «Mis hermanos forman la logia»

Las Columnas y sus desarrollos.

Otro importante elemento sobre el cual hay unanimidad es con respecto a las columnas las cuales siguiendo la pauta de los Modernos con la inversión de las columnas[xi]; donde parece que hay más discrepancias en estos primeros pre-rituales es en cuanto a los remates de estas, que arranca con un Berné de 1740 que nos dice que son granadas, el Luquet 1745 que las adorna con las esferas terráquea y celeste, y cuya línea no sigue pues el Gages 1763 que ya habla de nuevo de granadas, y finalmente el Chartres que no parece darle importancia a estos remates.

Irene Manguy, nos indica entre otras muchas cuestiones con relación a este elemento que «la granada simboliza para «el Grado del Aprendiz el acceso a un nuevo nacimiento que germina tras haber germinado tras sus estancia en el Gabinete de Reflexión».

La Bóveda Celeste en los Modernos.

Lo cierto es que desde conocemos los primeros textos bien sea por las Divulgaciones o por los Catecismos enseguida se nota la persistencia y voluntad en concretar el deseo de que la logia masónica que se va perfilando responda a la representación del Universo.

 Será a partir de 1710, cuando los manuscritos Dunfries n0 4, y el Trinity College de Dublín de 1711. Y más tarde el catecismo de Prichard 1730, confirmen ésta cuestión: ¿“Cuál es la altura de la logia? Responden los tres: tan inconmensurable como la del firmamento y sus estrellas. » y esa preocupación se plasmará andando el tiempo en las espacios masónicos colocando la llamada Bóveda Celeste.

Por tanto será uno de los elementos que casi que de forma continuada se repite en casi todos los rituales que estamos analizando, aunque tampoco hay uniformidad en los rituales, unos no contienen los Tapices de Grado , y otros no conllevan la presencia de los famosos catecismos, por tanto avanzamos de la mano de la interpretación tradicional el significado de este símbolo que vendría a comprender «la logia como la representación del cosmos», teniendo por tanto su plasmación en el techo de los locales donde se celebran las Tenidas, en parte dicha representación se hace a través del color azul al cual se le va añadiendo, como vemos por los rituales la presencia de estrellas, todo ello desde una visión heliocéntrica celeste, cuyo punto central será el sol, que irradiará más luz hacia el Oriente dejando en más luna la zona de Occidente.

Es por tanto un elemento exaltado a símbolo que está presente desde el nacimiento de los primeros rituales, y que según algunos autores como I. Manguy aporta un «espacio-temporal en tres dimensiones. La dimensión vertical entendida desde el Zenit al Nadir, es decir desde el punto más alto de la esfera que representa la dirección vertical ascendente, al punto opuesto sobre el mismo eje en dirección vertical en descenso»


Continuará el  27 de abril del 2014

Víctor Guerra. Vº Orden de Sabiduría y 9º Grado.(Rito Moderno)
  • Director de la Academia Internacional del Vº Orden del Rito Moderno UMURM
  • ·Presidente del Círculo de Estudios de Rito Francés Roettiers de Montaleau
  • · Venerable Maestro de la Logia de Investigación "Los Modernos"

  • [i] El Tuileur de Ragon, que fue dignatario del GODF, hace un recuento en el cual nos habla de 1450 grados, con 1450 rituales diferentes, integrados en 48 ritos y la practica de 54 órdenes
  • [ii] Los manuscritos Chetwode Crawley 1700, el Haugfoot 1702, el Kewan 1714 son de un enorme interés, ya que muestran la transición producida entre los últimos “ aceptados operativos” y los primeros especulativos, y son los que dan base a la construcción del rito de los Modernos
  • [iii] A este respecto hay que anotar la diversidad que contiene la palabra logia, la cual tendrá diversas funcionalidades relacionadas con el reconocimiento de una popularidad de los trabajadores de la piedra devenidos en sedentarios y que empiezan identificarse y a organizarse y fijar las reglas del oficio.
  • [v] Existen varios grabados al respecto como el de 1750 con el Venerable tocado con un tricornio, rodeado de Hermanos de pie con la cabeza descubierta y repartidos por el taller, en el gravado de 1787 que representa una tenida que se supone es la de Cannongate Lodge ya vemos un atrio sobre elevado pero los Hermanos los hermanos se siguen mostrando se forma desordenada, y que dice más de una reunión mundana con mail, que una tenida.
  • [vi] En el Libro de Cuentas de la Catedral de Chartres (siglo XIV), se nos habla de pequeñas casas apartadas de la Obra que servían de taller, de cobijo para el material y las herramientas, así como de habitación,(lugar de reposo de los canteros, residencia permanente del Maestro de Obra, etc.), estas construcciones se hallaban situadas a lo largo del muro Sur de las iglesias.
  • [vii][vii] Una mítica que no conocieron ni los operativos escoceses ni los aceptados ingleses del siglo XVIII, y como indica A. Doré estamos ante una extraña y anomalía que constituye la ausencia completa de esta mítica la cual luego tendrá proyección hasta el momento ideal enlazada además con la fuerte mítica del Maestro Hiram.
  • [viii] Rito Moderno. Una visión desde el Siglo XXI. Edito Masónica.es. Asturias 2014.
  • [ix] Para Irene Manguy , el Templo Masónico es un hierofanía (lugar sagrado o sacralizado) únicamente durante la duración de los trabajos rituales, de ahí las Aperturas y Cierres de los trabajos.
  • [xi] La inversión tuvo lugar en Inglaterra, entre 1730 y 1735, sobre prescripción tras la revelación de estas palabras consagradas con el fin de atenuar su utilización por parte de los Modernos frente a la posible Opa de los Antiguos. De por medio estaba toda la cuestión y polémica entre unos y otros del Arco Real.

3 comentarios:

victorblont dijo...

que maravilloso conocer la evolución y como de haber practicamente provenir de escasos recursos en aquellos tiempos se logró con orden y hermandad logísticas tales en la evolución masónica... muy interesante..

Cleber Tomás Vianna dijo...

Um trabalho árduo e responsável de pesquisa, que nos brinda o QH Victor Guerra. Obrigado.

Victor Guerra Garcia dijo...

Gracias Cleber, MUchas Gracias