viernes, 13 de enero de 2017

El Papel del Símbolo en el Rito Francés

Simbolo
El Hermano del Grande Oriente Lusitano:: Joaquim Grave dos Santos, ha realizado un trabajo de reflexión interesante  sobre el papel del símbolo en el seno del Rito Francés , que contiene unas interesantes reflexiones, y ante tal trabajo, he realizado una serie de notas complementarias que el autor autoriza por creerlas interesantes a la hora de ampliar los horizontes conceptuales del trabajo de reflexión. 
  Victor  Guerra 

El Papel del Símbolo en el Rito Francés

El contexto del debate masónico, cuando se conjuga el simbolismo masónico y Rito Francés emergen muy a menudo algunos lugares comunes, que son nada más que un reflejo de las ideas que se fueron cristalizando a lo largo del tiempo, y que han venido alimentando varias vulgatas e ideas preconcebidas sobre el carácter más o menos simbólico de este Rito. 

NOTA: Creo que antes de entrar en el tema, sería bueno saber de qué se está hablando cuando hablamos del Rito Francés.
¿La resultante desde la fundación de 1717 con la trayectoria de los Modernos, hasta la compilación de Roëttiers de Montaleau? O en cambio hablamos de las sucesivas reformas que llevó adelante el GOdF, desde la Murat, a las Groussier, o por el contrario se está hablando de los rituales de Referencia? O sobre otras prácticas distintas que se practica en Portugal o en Brasil, como el Rito Moderno?
Es bueno que definamos tales conceptos rituales para no entrar en francas contradicciones, aunque es un tema sobre el que se reflexiona poco en el mundo del Rito Francés, sobre las diferencias rituales.
Está claro que toda la ritualidad que hoy conocemos como RF proviene de la raíz de los Modernos, pero cada día que ha ido pasando la ritualidad se ha ido generando cambios por mutaciones, alteraciones y préstamos…, lo cual hace que lo concernido se vaya separando, o por lo menos haciendo más fina, la raíz de enlace entre lo que pudiéramos llamar Rito Francés, cuyo referentes es el GOdF, y el punto de partida que marcó Roeëttires de Montaleau, con la recopilación de lo había habido anteriormente como herencia de los «Modernos».

Entre hermanos practicantes de ritos con expresión litúrgica más extensa (tal como el REAA o RAPMM) predomina la opinión de que del Rito Francés es simbólicamente más pobre, fundándose para esta opinión sobre todo en el aspecto «austero» de los rituales simbólicos Logia Azul.

NOTA: Cuando se habla de la austeridad o ascetismo del Rito Francés, se está olvidando la división existente entre «Modernos y Antiguos» de cuya división derivan dos concepciones masónicas distintas que va a generar, sino una simbólica distinta, si una interpretación diferente de los símbolos y la ritualidad que va a derivar en esas dos grandes columnas rituales como son el RF y su sencillez, y el REAA y el preciosismo barroco.

Por el contrario, muchos Hermanos, sobre todo miembros de logias francesas, que practican el RF defienden que es una forma suave y pragmática de hacer masonería, y por tanto se pierde menos tiempo con aspectos simbólicos y rituales, por lo general muy extensos, que no son relevantes para el aquí y ahora.

NOTA: Creo que cuando se está haciendo esta afirmación, ésta por lo general no se desprende de la tradición masónica de los «Modernos» sino de posicionamientos más actuales, los cuales vienen del positivismo teniendo su persistencia a través de las reformas del Groussier y los actuales rituales de Referencia, en dos vías: una por la propia exposición ritual, muy manifiesta en el caso del positivismo a través de los rituales, y otra es distinta por la acción de la estructura masónica, en este caso tan particular como es la del GOdF, la cual es secundada en gran parte por la mayoría de logias y miembros del propio GOdF.
El ritual es el que es, otra cosa distinta es que al convertir el RF en ritual administrativo, en el seno del GOdF, a este se le haya ido adelgazado cada vez más su estructura para lograr ese aquí y ahora como reminiscencia de ese positivismo de antaño.
Una prueba de ese adelgazamiento puede anotarse en la desaparición de la Nota que recogía el Régulateur a cerca de confección del Acta de los Trabajos, hoy desaparecida y que da lugar a ciertos contratiempos y desajustes en la coherencia ritual: http://www.ritofrances.net/2009/09/sobre-la-plancha-de-los-trabajos.html

¿Habría que preguntarse: ¿Qué hay de cierto en estas suposiciones?, y sobre interrogarse sobre otra incógnita que deberíamos hacernos ¿En qué medida en la práctica ritual actual del Rito Francés, se debe contextualizar el papel del símbolo? Sí es que se debe contextualizar.

Para tratar de encontrar respuestas a estas interrogantes, tenemos que enmarcar un alcance más amplio, el cual pasa naturalmente por una reflexión sobre la función del Simbolismo en la Masonería en general.

NOTA: Creo que la reflexión debería estar sustentada en tres patas, pues en ellas se entremezclan varias cuestiones: La simbólica, la ritual, y la proyección de todo ello por parte de las estructuras y la membresía masónica.
Las tres cosas son realidades y conceptualidades distintas por más que luego se dé un alto grado de transversalidad entre tales cuestiones.

Casi todo el pensamiento masónico ha sido cambiando a la luz de los sucesivos contextos sociológico-político-culturales que ha ido atravesando hasta la actualidad y del mismo modo también las opiniones de los masones sobre el papel del símbolo han sido variando y diversificándose en el tiempo.

NOTA: Eso es una realidad incuestionable, aunque tal vez el núcleo del debate no sea tanto el Símbolo como el Rito y los propios rituales.

Durante los primeros 150 años de masonería especulativa siempre destacó la idea de que los símbolos masónicos eran una clave para acceder a un conocimiento de orden superior, inaccesible a los profanos.

NOTA; Creo que dicha aseveración tan solo es parcial en tanto que la simbólica entre los integrantes de la primera fundación (1717 ) va a jugar un papel alegórico muy simple y sencillo, al menos eso dejan ver los primeras divulgaciones, catecismos, pre-rituales y rituales, pero la llegada de la masonería al Continente y sus encuentro con las Luces y la aparición y desarrollo de los Altos Grados hizo que el mundo de la interpretación filosófica entrara de lleno en el discurso masónico, y hasta transformara el lenguaje y el símbolo…

De hecho el GADU, en la primera fundación (1717) no parece que tenga mucho peso en la estructura simbólica discursiva ritual, sin embargo los problemas del GODF en 1877 con el tema protestante y la manipulación religiosa de los católicos, hizo que el GADU recobrara importancia, y sobre todo a partir del siglo XIX con el Acta y Unión y los desarrollos de los Landmarks para de este modo marcar los linderos en los cuales se van enmarcar las estructuras masónicas para su identificación como una masonería dogmática o adogmática, y el nacimiento y desarrollo de los axiomas de Reconocimiento, Regularidad… etc.

Esta hipótesis, egiptológicamente, se basa en el supuesto de que el ser humano tiene dos formas de buscar la verdad: la razón y la intuición, y habría dos niveles de conocimiento, uno de ellos es accesible a la inteligencia racional del hombre común, y el otro solamente sería accesible a través de la intuición, guiada por el método simbólico. 

Esta línea de ideas tuvo un gran vigor durante la primera mitad del siglo XX, bajo perspectivas Wirthianas y Guenonianas, aunque las diferentes posiciones eran coincidentes en sus fundamentos, que no eran otros que el simbolismo masónico. Un medio de acceso privilegiado a las verdades trascendentes, aunque sin embargo, no hubiera consenso sobre la naturaleza de esas verdades.

NOTA: Estamos hablando de dos referentes que irradiaron sus ideas en el orbe masónico y que no provienen del RF, sino del REAA, los cuales dieron cabida en su trayectoria a muy diversas escuelas y corrientes de pensamiento como fueron Wirth como ocultista, o el propio Guenón y sus derivas.
A todo ello fue ajeno el RF , al cual además se le va a dar la espalda en tanto que este ya de mano rechaza las derivas esotéricas religiosas-espirituales, aunque sin embargo no el RF no fue ajeno a las influencias de personajes como los nombrados, cuyo objetivo fue siempre dotarle de una cierta trascendencia, como puede representar muy bien la figura de René Guilly y sus búsquedas, y el logro de su RF Retablí. 

  No existe, por lo tanto, en la filosofía masónica que sustenta estas corrientes de pensamiento, una definición única de la Verdad, o para el conocimiento, o sobre la trascendencia, sino múltiples, y en algunos casos incluso incompatibles entre sí.

Una opinión corriente entre los que defienden estas tesis, entienden lo Absoluto como una divinidad revelada o una entidad simbólica (el Supremo Arquitecto del Universo – GADU), a la cual accede el masón a través de símbolos, mitos, alegorías que dan forma a los ritos. Incluso hoy en día, este es el axioma de base que sustenta la masonería anglosajona y los ritos continentales más «espirituales» (RER y RAPMM).

NOTA; En parte si en el Continente y el área anglosajona se abandonó el Rito d Moderno (RM) o Rito Inglés, fue precisamente porque este no estaba dando, sobre todo a partir de que Dermott en 1751, cuando este lanza la posibilidad de recuperar parte de la vieja tradición de la Antiguos Deberes ya tradición noaquita a la que había renunciado decididamente el RM, y por este y otros motivos pierden el RM y el RF la batalla, sobre todo frente al REAA. El cual se hace permeable y adaptativo a las circunstancias, a las modas, y a las ideologías religiosas sociales y políticas de cada momento, por eso motivo hay un RM muy similar en todo el universo masónico ya que permanece fiel a su tronco raíz, frente a la desigualdad tan radical en el REAA que se practica en el mundo masónico y en base a cierta maleabilidad. 

  Otra concepción, también frecuente, identifica este Absoluto como un personaje misterioso, cuya identidad se fue perdiendo en el tiempo, y que sólo se puede encontrar a través de la vía iniciática, a través de la hermenéutica de los símbolos.
Se trata de una perspectiva que se apoya sobre la base de pensamiento gnóstico y cuyo ejemplo más contundente es el punto de vista de René Guénon, por el cual los símbolos y los ritos iniciáticos son consubstanciales a la tradición, permitiendo una exégesis que permite el redescubrimiento de una Tradición Primordial, que va más allá de lo puramente humano.

NOTA: Creo que tanto el RM y el RF, permanecen ajenos a este axioma. 

  En corrientes masónicas más congruentes con las visiones ocultistas, este Absoluto es considerado como parte del orden mágico, en el cual los símbolos y ritos tienen el poder de conjurar fuerzas superiores que existen en el Cosmos y que utilizan para acceder al conocimiento, proyectando tales conocimientos sobre la vida cotidiana de manera positiva. Fueron partidarios de esta tendencia masones como Martinès de Pasqually, Cagliostro y Mesmer.

Finalmente y como resultado de toda esta confusión de entendimiento, también encontramos en el discurso Masónico a los defensores del símbolo- como vía de acceso al Absoluto, los cuales identifican esta Trascendencia con el Símbolo en sí, cayendo en la más perfecta simbolatría, o sea en un bosque de redundancias y vaguedades. 

En cualquiera de estos casos, el método de acceso al Conocimiento, lo que sea, es siempre la misma, y se encuadra en el concepto del misticismo tal y como los define André Lalande, según el cual esto es la «creencia en la posibilidad de una unión directa e íntima del espíritu humano el principio fundamental del Ser, unión que constituye simultáneamente un modo de existencia y un modo de conocimiento exteriores y superiores a la existencia cotidiana».

NOTA: Esta necesidad se ajusta muy bien a la variedad ritual del REAA.

En la segunda mitad del siglo XIX, como consecuencia de la aparición y la fuerza de las corrientes filosóficas racionalistas como el positivismo y las preocupaciones en el marco de la laicización y la secularización de la sociedad, el simbolismo pasó a ser tomado de forma diametralmente opuesta, siendo visto como un método de trabajo, asociado a las reminiscencias religiosas o supersticiosas, que simplemente deberían ser abolidas en el seno de la masonería.

NOTA: Lo que hizo el positivismo fue curarse del relativo escarnio que significó la reforma católica de Murat, y que derivó en otro extremismo, y cuyo punto neutro no fue buscarlo en las fuentes tradicionales del RM, sino que se hizo poniendo a lo que había unos ciertos parches simbólicos (Reformas Groussier) que fue realizado por notables Masones casi todos ellos miembros prominentes del REAA (Colegio de Ritos del GOdF)

Como resultado de estas ideas (positivistas), se amputaron rituales, simplificaron las decoraciones, se redujeron los ornamentos, y se informatizó el vestuario en las tenidas, se relajaron las prácticas, pero no se acabó con las formas tradicionales del trabajo masónico.
Más recientemente, en la segunda guerra mundial, hubo una nueva visión del papel del Símbolo en la vivencia masónica, que ha sido el responsable del resurgimiento del interés por el simbolismo entre masones contemporáneos.

NOTA: Habría que pensar si el interés por lo naturaleza simbólica no nace de un cambio cultural y social que tiene su apogeo en los años 60, que desarrolla toda una expresión simbólica social a modo de New Age..
Aunque está claro que el destrozo del positivismo en el seno de la ritualidad masónica del rito francés, hizo moverse a algunos Hermanos hacia una búsqueda de las fuentes primordiales de la ritualidad masónica que se siempre se han atomizado sobre la figura de A. Groussier. http://www.ritofrances.net/2017/01/genesis-de-la-reforma-ritual-groussier.html

Este cambio asigna al Símbolo un papel de herramienta introspectiva, en la exploración de las profundidades del Ser, jugando un papel nuclear en el acceso al Conocimiento por el saber-ser.

NOTA: La introducción de la filosofía a partir de las Luces en el decurso masónico, trajo consigo un reforzamiento filosófico sobre las proyecciones del Símbolo en la construcción idílica y utópica del propio masón y la realidad universal que le circunda.

Nos encontramos buscando respuestas a las cuestiones de orden ontológico, relacionadas con el tiempo y espacio, envueltas en las desesperanzas del ser humano acerca de la realidad de sí mismo, y de los otros, y el Cosmos, en una búsqueda de conocimiento y verdad, que le puede ayudar a resolver conflictos existenciales y encontrar la felicidad, mediante la construcción de su propia espiritualidad.
Esta perspectiva, que filosóficamente no precisa justificación filosófica alguna, ni la posibilidad de acceso a un conocimiento de orden superior, sino que, por el contrario, pretende superar estas vías a través de una demanda global que estaría ilustrada en las exposiciones de Michel Barat, cuando afirma que «en este sentido, soy platónico, porque para mí el simbolismo también persigue el camino racional hacia la verdad y no contradice en nada el esfuerzo de racionalidad. Si se desea entender bien las revoluciones epistemológicas del siglo XX, uno de los rasgos fundamentales de la modernidad es el descubrimiento que lo no-racional, que no es la negación de la racionalidad, sino la apertura de un campo mayor».

Frente a este amplio panorama, ¿Como contextualizamos el papel actual del símbolo en el rito francés, teniendo en cuenta sus particularidades, sus bases filosóficas y su historia?

NOTA: ¿Deben contextualizarse los objetos, y las herramientas elevadas al rango de símbolos… más allá del desprendimiento que hace de sí mismos y las interpretaciones metodológicas que nos enseñan los catecismos, y los rituales, y la propia experiencia de los masones?

A lo largo de la historia del Rito Francés estuvieron presentes una variedad de visiones sobre Simbolismo, encontrándose algunas de ellas plasmadas en las sucesivas revisiones de los rituales de los grados simbólicos en el seno de la ritualidad del Gran Oriente de Francia

NOTA: El RM y el RF no es solo patrimonio del GOdF, y en eso todos hemos cooperado al crear un relativo cercado a las expresiones rituales anexionándolas al entorno peculiar del GOdF y su forma de entender la masonería y de proyectarla como estructura y como membresía.
Téngase en cuenta por ejemplo que el GOdF ha sido el ancestral depositario de la tradición continental del Rito de Fundación, el Rito de los «Modernos», y cabe preguntarse ¿Qué se ha hecho de dicha herencia..? Reducirla a una nimia expresión que desarrollan una docena de logias, de las 1050 que tiene el GOdF, practicantes de renovadas fórmulas rituales que se expresan bajo los rituales de Referencia, expresión adelgazada de un ancho tronco raíz.

El Rito Francés fue un rito deísta, tal como figura en los rituales de finales del siglo XVIII, y en la primera mitad del siglo XIX, fue un rito profundamente marcado por el positivismo, con acentuada preocupación por el secularismo, tal y como emerge de las revisiones de Amiable (1880 y 1887), Blatin (1907) y Gérard (1922) hasta pasar a épocas más actuales con las revisiones Groussier (1927-1938 y 1955) y hasta la aparición de las variantes llamadas tradicionales son fruto de un intento de recuperación de su simbolismo original. El Rito Francés fue una herramienta muy en consonancia con las ideas dominantes de los sucesivos períodos sucesivos en los cuales estuvo activo.

NOTA. Una herramienta muy particular y singular del GOdF y sus proyecciones políticas y sociales y con una lucha interna con el REAA, lo que motivó que las Órdenes de Sabiduría, estuvieran desaparecidas del escenario ritual del GOdF durante 150 años.

No es de extrañar que su debate filosófico y la reflexión hayan estado siempre muy centrados en el aquí y ahora y en función de una permanente acción en pro de la construcción del templo exterior, cuyos aspectos han sido reflejados en la visión que sus practicantes han llegado a tener con relación al simbolismo masónico.
Sin embargo, al comparar los Cuadros de Logia de los tres grados simbólicos del Rito Francés con los otros ritos, tenidos como más simbólicos, puede verse fácilmente que los símbolos involucrados en el desarrollo masónico de las tenidas, son prácticamente los mismos.

NOTA: La simbólica, por lo general en todo el tramo de las logias azules, es casi la misma, tal vez los cambios más esenciales se producen a partir del 2º Grado el de Compañero, y sobre todo a partir de la consolidación de la mítica de Hiram y la creación del 3º Grado.
En todo caso, hay que indicar que no se han hecho aún estudios comparativos entre los distintos ritos y la expresión ritual, por ejemplo sobre la mítica de Hiram, no de donde nace la leyenda, sino por ejemplo de un tramo muy concreto el que va de su muerte, el descubrimiento de su cadáver y la resurrección, Solo tratando el estudio de esa parte es muy posible que nos encontremos con sutiles pero importantes diferencias, casi que inapreciables.
Pero en todo caso, sí que hay una parte de la simbólica que es muy distinta, digamos que radicalmente distinta en tanto que no hay una denominación igual de las Columnas , hay Candelabros y no columnatas, están el Sol la Luna y el VLS , sino el Sol la Luna y el VM; no hay espada flamígera, sino una espada larga, etc.
Todos estos detalles solo se descubren cuando se realizan trabajos comparativos entre los ritos y sus rituales

Es cierto que el discurso masónico de este Rito no se recurren a las analogías de origen alquímico, o cabalístico o templario, en la medida en que su masonería azul se sustenta exclusivamente sobre los mitos de la dualidad entre la luz y las tinieblas, la construcción del templo de Salomón y la figura de Hiram.

NOTA: Por su propio origen y naturaleza el Rito Moderno desechó de su quehacer otras corrientes o escuelas de pensamiento del seno de su estructura ritual, y sí que su existencia y debate están presentes en sus tenidas, pero no conforman parte de su estructura como Rito.

De facto es un hecho que la base filosófica del Rito Francés, es exclusivamente racionalista, y ello puede limitar la interpretación de los símbolos en pro de las cuestiones filosóficas más ontológicas, que no son accesibles a la razón.

NOTA: No creo que al RM puede calificársele de racionalista, sino más bien enlazado con la idea de una ritualidad abierta, que permite el debate, y este no está cercado por una serie de concomitancias que predisponga a los ejercientes en un estado de ansiedad, sino muy al contrario, un estado de sosiego ideal para la reflexión, punto central de la actividad masónica con el uso de la palabra.

También se constata que los rituales relativos a los grados simbólicos, en algunas de sus variantes, tienen un cuerpo litúrgico más despojado, con respecto a otras formas de la práctica masónica.
Sin embargo, en mi opinión, ninguno de estos aspectos, hacen más pobre simbólicamente al Rito Francés con respecto a otros

NOTA: Es una herramienta distinta, con usos y proyecciones distintas, partiendo de un núcleo central simbólico que permite sin estorbar, al practicante interiorizarse o proyectarse sin cortapisas y sin atajos, o asideros a los cuales agarrarse para interpretarse y proyectarse desde expresiones cuasi mágicas.

Un símbolo es algo inteligible que asocia una idea, un significante que pretende representar un significado.

NOTA: Si entramos en este debate, el símbolo para el RM o para el RF o para el REAA es el mismo, salvo que sutilmente se esté expresando de otra manera, el ternario del RM por ejemplo es (SOL-LUNA VM); el ternario del REEA (SOL-LUNA-VLS), si lo observamos atentamente estamos ante una sutileza que nos llevan, en ambos casos, por caminos diferentes e incluso a veces divergentes

¿Será el significante o significado, el que nos ayude a descubrir la verdadera riqueza del símbolo?
O por el contrario debería ser más valorada la hermenéutica del símbolo masónico, en sus múltiples posibles interpretaciones, o reflexionar sobre los valores que el mismo provoca?

NOTA: La escuela hermenéutica ha recibido ciertas críticas al respecto del tratamiento de los fenómenos masónicos, ya que ella no lo explica todo. http://www.victorguerra.net/2015/01/el-metodo-masonico.html

En mi opinión el símbolo masónico es, fundamentalmente, una herramienta de reflexión filosófica, pero la recuperación no debe estar centrada en la misma "per se", sino en el mensaje que transmite, ya que este es sólo un canal de comunicación.

Es por eso, que personalmente, creo que no tiene sentido comparar los Ritos masónicos en términos de riqueza o pobreza simbólica, en la medida en que son caminos distintos, pero en esencia persiguen los mismos objetivos de la liberación y la construcción mediante la argamasa de la fraternidad.

NOTA: Creo que los ritos en cada estructura masónica, no siempre persiguen los mismos objetivos. No es la misma proyección la que hace el Rito Moderno que práctica la Regularidad; que la práctica que hace del Rito Francés del GOdF..

Uno puede debatir si un sistema que permite una interpretación de sus símbolos más estricto o más amplio es más o menos eficaz a la hora de focalizar su exégesis en los aspectos más esenciales a transmitir, Esta es una reflexión que dejo para la reflexión.

NOTA. Interesante, 3en tanto que nos abre dos planos de reflexión, por un lado la de los Ritos, y por otro la de las estructuras masónicas.

En mi opinión creo que las diferentes formas de trabajo masónico las cuales son más complementarias que antagónicas, lo que permite su coexistencia cada uno de los masones a la hora de encontrar su sitio de construcción y ante las asperezas específicas de la Piedra Bruta.

Teniendo en cuenta que el Rito Francés, más allá de sus dimensiones filosóficas y sociales, no deja de tener una dimensión simbólica, que subsiste en la cuestión sobre el papel que debe desarrollar como tal rito.

NOTA .No se debe confundir la acción de una estructura con la acción del rito, aunque cabe pensar en una posible paradoja ante la cual habría que interrogarse acerca de la acción masónica.
¿Entendemos la proyección que hacen los masones desde una estructura masónica la que construye el rito, en este caso al Rito Francés; o por el contario ¿Es el Rito (Francés) el que construye la acción masónica que la estructura proyecciona?

Teniendo en cuenta que personalmente no sostengo que la Francmasonería, en su concepción adogmática, sea una religión sustituida, o una anti-religión, sin perjuicio de no ser una forma de espiritualidad laica, lo cual me parece que tenga sentido las visiones místicas del simbolismo.

En el Rito Francés, en particular, siempre tuvo una preocupación de no perder de vista las cuestiones de la realidad concreta, según lo evidenciado por la referencia del Régulateur du Masón, al enfrentar al recipiendario en entrada en la Cámara de Reflexiones, con un esqueleto o una calavera, que «recordará las cosas neófito humanas».

NOTA: Sería interesante ver el trabajo sobre Cámara de Reflexión y su construcción Dicho habitáculo como hoy lo conocemos no nace de la primigenia ritualidad fundacional, sino de la estructuración ritual que se va consolidando a lo largo del tiempo, con préstamos, invasiones y apropiaciones.http://www.ritofrances.net/2012/07/la-camara-de-reflexion-y-sus-artificios.html

Con respecto a la función del símbolo introspectivo, confieso mi ignorancia acerca de la psicología de las profundidades con el fin de tener una opinión razonada científicamente, así que los Hermanos más versados en este ámbito la posibilidad de añadir una piedra más refinada que la mía.

Me parece, sin embargo innegable, desde mi experiencia personal, que la percepción propia del Símbolo desde un proceso estrictamente racional y consciente implica componentes sensoriales y kinestésica, emocionales resultante de la práctica de ritos iniciáticos, eso sí encuadrados en la estructura ternaria de los Ritos Paso, como han tipificado los antropólogos Van Gennep y Victor Turner.

NOTA: Cuando vamos a las raíces del Rito de Fundación nada nos dice de que haya procesos iniciáticos, este vocablo no aparece hasta mediados del siglo XIX, es más en esos tiempos se nos habla de Aceptación, y no de Iniciación; el paso de la Masonería inglesa (ambiente Reformado) al Continente y al mundo católico trajo consigo cierta traslación sacral a muchos de los conceptos, ceremonias que desarrolla la masonería.
En la Inglaterra del Siglo XVIII, el Volumen de la Ley (VL) era un corpus legislativo que estaba en un pedestal , sin embargo una vez en el Continente estamos ante el Volumen de la Ley Sagrada (VLS) y esta se coloca ante un ara o en un altar, en el Rito de fundación el VM tenía una espada larga, en el Continente este se encuentra con una mesa que sostiene una Espada Flamigera; en Inglaterra no existía la Cámara de Reflexión , y en el Continente no solo existe, sino que conforma parte de la prueba de la tierra… etc

La Hermana Celine Bryon-Portet, un investigadora en el campo de Ciencias de la Comunicación, realizó un interesante trabajo sobre el Método Masónico, por el concluyó que «el ritual de Masónico se sustenta en la intuición, que el hombre consiste en una amplia estructura de las relaciones internas y externas, cuya mejora depende de una alquimia comunicación a varios niveles. Propone pues un modelo de interacción global, fundada no sólo en el no decir, sino también en el no ver en el no hacer y en el no sentir, ella utiliza el principio de triangulación el uso de la palabra, de la gestualidad así como la gestión espacio-temporal, que tiene como objetivo producir una trascendencia-inmanencia teórico-práctica.

En fin, esta debe generar una triangulación del agente y de su propio yo (...) ello significa una transmutación del individuo para la reconciliación de los opuestos que opera el modelo ternario, preludio de la reconciliación de los contrarios que opera en el modelo ternario, preludio de la unificación del Ser.»

NOTA: La propuesta de Celine Byron, viene desarrollada por medio de la escuela masónica belga de la Reliance, que desarrolla Marcel Bolle de Bal, la cual está muy circunscrita a la experiencia masónica de los Hermanos de Le Droit Humain provenientes del REAA. La RELIANCE

Como ella, creo que los Ritos masónicos, son en esencia del simbolismo en movimiento, y realmente pueden proporcionar un cambio ontológico en quien la práctica, fundamentando esta suposición en el hecho de que sólo mis opiniones se han ido alterando sustancialmente durante recorrido de mi camino iniciático dando respuesta a las cuestiones, previamente considerada como indiscutibles.

El Símbolo no tiene solo por misión, transmitir un concepto más, sino sobre todo, colocar aquellos que se presenta en un estado de receptividad, de intuición y reflexión filosófica, permitiéndoles llevar a cabo un trabajo sobre sí mismos, lo cual les llevará progresivamente a construir su ética personal y a interiorizar los valores, que les permitirá alterar su acción y su relación con los otros. 

Por eso concuerdo de forma triple con la Hermana Celine Bryon-Portet, cuando dice que «el ritual masónico no puede ser benéfico cuando no es riguroso y que su significado sea perfectamente comprendido».

La práctica inconsciente de los ritos masónicos apenas si pueden dar lugar a restricciones de tipo pavloviano, similar a lo que sucede en ciertos rituales militares, bloqueo de todo el proceso de transmisión. La ejecución relajada de los mismos significará siempre deficiencias en esa transmisión.
No es difícil constatar que en las versiones o formas más despejadas continuamos encontrando en el Rito Francés las características específicas del método Masónico, referido por la hermana Celine Bryon-Portet, que lo convierten en un modelo de comunicación único, que toman un modelo de comunicación singular, que es el propicia un proceso mediación-transformación en el propio ámbito del participante.

NOTA: El Método Masónico, no parece dar resultados ni benéficos ni maléficos, en tanto que hay estructuras que no utilizan o verbalizan ese METODO MASONICO que parece estar muy presente en algunas otras Obediencias (estructuras) como ausente en muchas otras, pero en todo caso ese proceso mediación-transformación en el propio ámbito del participante está claro que se da en cualquier proceso nuevo en el cual se imbuya al participante.

Otro aspecto importante que discurre de la Simbólica es un imaginario común compartido por todos los masones, que recogerá un lenguaje específico basado en la Construcción, en la Geometría, en los Números, que los une e identifica, reforzando la cohesión de grupo, y facilitando la aproximación y el diálogo entre hermanos.

La simbólica es un patrimonio compartido de carácter Universal, con efectos no despreciables como elementos de ligazón entre los hermanos, a cubierto, que se unen bajo la misma Bóveda Celeste para trabajar desde el mediodía hasta la medianoche y para unir sus manos en la misma Cadena de Unión, en la cual asumen un compromiso colectivo para irradiar fuera del Templo las verdades que allí adquiridas para el Progreso de la Humanidad y la aproximación de todos los seres humanos por medio de la fraternidad.

NOTA: No parece que eso se convierta en una realidad, viendo la separación habida entre el ala liberal y el regular de la masonería. Que tengamos los mismos símbolos, aunque unos los proyecten de distintas forma, no parece que nos acerquen muchos unos a otros, más allá de las circunstancias que concurren en una logia o en una Obediencia.
Es más la interpretación de esos símbolos comunes nos llevan por caminos diferentes, lo que para unos es caridad para otros es fraternidad,. Y eso tiene una forma conceptual e ideológica de manifestarse y proyectarse, que no siempre nos aproxima.

Por último, es importante no olvidar que la naturaleza polisémica e intrínseca del Símbolo favorece la aparición de diversas interpretaciones, que cuando son confrontadas aportan un alto valor pedagógico en la interiorización de la tolerancia.

En la hermenéutica simbólica todas las opiniones tienen razón, una vez se respeten los valores masónicos en el contexto del Grado en el que se trabaja, por lo que cada hermano cuando interviene, no contradice, agrega solamente. La libertad que debe formular su interpretación, también sirve para ilustrar/reforzar el carácter adogmático de la masonería.

Ya que estos son aspectos que, en mi opinión, definen el actual papel del simbolismo en el Rito Francés, en cuya práctica racionalmente comprendida y correctamente vivenciado es la forma en que puede ser interiorizado de forma útil.

Estoy de acuerdo, tres veces tres, con el comentario del hermano Jean-Charles Nehr (uno de los refundadores del Gran Capítulo General del Rito Francés -GOdF), cuando dice «En mi sentido, este regreso del símbolo también puede considerarse como el simple establecimiento de una verdad evidenciada: Qué hace que el masón debe ser bien hecho, en tanto que él no merece usar el título de masón del cual se honra. Esto es válido también para el Simbolismo y el Ritual (...) es necesario ponerlos en práctica con la máxima dignidad. Es lo más básico de acerca del respeto del Mason con él mismo, por otros masones y los profanos que pedir ser recibidos como masones».

El simbolismo es, pues, la esencia del método masónico y por lo tanto, descuidar estos aspectos, a mi entender no está haciendo Masonería, sino todo lo contrario, es perder el tiempo.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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  • Wirth Oswald ”La Franc-Maçonnerie rendue intelligible à ses adeptes”, Éditions Dervy, Paris, 2007.
Autor Trabajo: Joaquim Grave dos Santos (Grande Oriente Lusitano)

NOTAS de Acotación: Víctor Guerra Presidente del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"